Los incendios forestales en España han consumido más de 40.000 hectáreas durante los primeros cinco meses de 2026, una cifra que casi triplica la superficie afectada en el mismo período del año pasado y que mantiene en alerta a las autoridades ante el inicio de la temporada de mayor riesgo producto de la crisis climática.
De acuerdo con los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), entre el 1 de enero y el 31 de mayo se quemaron 39.556 hectáreas, frente a las 16.815 hectáreas registradas en igual fecha de 2025. Además, la superficie devastada supera en un 10,8% la media de la última década para este período.
Incendios forestales amenazan a toda España
Las estadísticas oficiales posicionan a 2026 como el quinto año con más hectáreas arrasadas por el fuego en los últimos diez años para estas fechas. Sólo 2023, 2017, 2019 y 2021 registraron cifras superiores al cierre de mayo.
Los datos también muestran un aumento en la gravedad de los siniestros. Hasta ahora se han contabilizado siete grandes incendios forestales, aquellos que superan las 500 hectáreas afectadas. En el mismo período de 2025 sólo se había registrado uno, mientras que la media de la última década alcanza cuatro eventos de esta magnitud.
El noroeste de España concentra gran parte del impacto. Esta zona acumula más del 79% de la superficie forestal afectada y cerca del 60% de la superficie arbolada dañada por las llamas.
Más de 3.100 incendios registrados en 2026
Según el avance informativo del MITECO, durante los primeros cinco meses del año se han declarado 3.178 siniestros, de los cuales 2.074 corresponden a siniestros que lograron ser controlados antes de expandirse.
Las llamas afectan principalmente áreas de matorral y monte abierto, con más de 21.500 hectáreas quemadas. A ello se suman cerca de 5.000 hectáreas de pastos y dehesas y más de 3.000 hectáreas de superficie arbolada.
Los expertos advierten que las condiciones meteorológicas extremas y la crisis climática podrían agravar el escenario durante el verano europeo. Las altas temperaturas, la baja humedad y los períodos prolongados de sequía están favoreciendo incendios más rápidos, intensos y difíciles de controlar.
Llaman a reforzar la prevención
Las autoridades españolas sostienen que la gestión forestal preventiva será clave para enfrentar una temporada que podría verse influida por fenómenos climáticos extremos y temperaturas superiores a los promedios históricos, en un contexto donde Europa ya experimenta algunos de los efectos más severos del calentamiento global.