Monte Patria en Coquimbo ha ido perdiendo su población poco a poco debido a la extrema sequía, que se mantuvo incluso en los años lluviosos de 2023 y 2024. Un grupo de vecinos y campesinos que permanecen están trabajando para que se reconozca como humedal urbano una parte del río Grande en la zona de Tulahuén.
Los vecinos ven a este humedal y su protección como una medida clave para resguardar el precario equilibrio hídrico en la comuna. Pero también para mitigar el riesgo de inundación, tal como ocurrió durante el último sistema frontal cuando Monte Patria sufrió anegamientos e inundaciones por intensas lluvias, tras 15 años de sequía extrema.
Recuperar el humedal
El humedal del Río Grande está ubicado en la localidad rural de Tulahuén en Monte Patria, donde un grupo de vecinos se comunicaron con la municipalidad para hacer algo contra la sequía y comenzaron un programa de monitoreo ambiental en el humedal. Lograron erradicar los micro vertederos y otras malas prácticas en el ecosistema, capturando la atención de más y más vecinos.
Limpieza de humedal en Monte Patria.
Foto: Guardianes del Río Grande.
Otras juntas de vecinos se sumaron y el proyecto se expandió, comenzando por la instalación del primer punto limpio en el pueblo, y luego con una adjudicación de fondos para hacer un monitoreo de la calidad del agua, con capacitación de científicos, equipamiento para meterse al río, tomar muestras y analizarlas. También con un proyecto para el avistamiento de aves que habitan el humedal.
Según comenta Miguel Monardez, campesino de la zona e impulsor de la iniciativa, el proyecto también capturó la atención de científicos de distintas universidades y centros de estudios de La Serena como el CEAZA, que ahora llevan a cabo proyectos académicos para medir la calidad del agua en el río y sacar conclusiones.
“En verano nuestro río es precioso, está limpiecito, llegan turistas, puedes verlo y bañarte en sus aguas, ver las aves como la garza que es el símbolo de Tulahuén, el pilpilén, zorritos que bajan a beber, el zorzal, se han perdido muchos pero aún quedan muchos pajaritos y pescados. No conozco el Valle del Elqui pero algunas personas que vienen dicen que aquí es aún más lindo porque es muy natural”, realata Monardez.
Monitoreo de la calidad del agua en el humedal Río Grande.
Foto: Guardianes del Río Grande.
Ley de humedales
Gracias a la información y el monitoreo adquirido por la comunidad durante este proceso, en 2023 entregaron al Ministerio de Medio Ambiente el expediente donde se describen las características hidrológicas del humedal y su importancia para la comunidad y la seguridad hídrica, solicitando que sea declarado oficialmente bajo la ley de humedales urbanos.
El proceso se ha ido extendiendo debido a la gran cantidad de solicitudes de humedal que se están tramitando, y según información obtenida por los vecinos en reuniones con representantes del ministerio, la revisión del expediente para el humedal del Río Grande está agendada para agosto de este año.
Monte Patria contra la sequía
La organización que surgió en torno al humedal se llama Guardianes del Río Grande y hoy tiene personalidad jurídica para postular a proyectos. Además de la declaratoria del humedal buscan instalar un laboratorio comunitario para tener un lugar físico donde guardar los instrumentos y realizar las muestras.
Río Grande de Tulahuén, Monte Patria.
Foto: Guardianes del Río Grande.
La iniciativa representa una luz de esperanza para vecinos y vecinas que han visto como la comuna se va vaciando, los cultivos tradicionales se pierden y los jóvenes se van a trabajar a la minería por la falta de agua.
“Mi sueño para Monte Patria es que el Estado pueda orientarnos en un nuevo tipo de agricultura adaptada al cambio climático y que el lugar no pierda identidad, que mantengamos nuestra naturaleza limpia, que se potencie el turismo ecológico y que los jóvenes se puedan reencantar con la comuna y se queden, y atraigan más proyectos y que eso permita que haya servicios básicos. Que los jóvenes sepan que van a poder disfrutar de una naturaleza limpia que nosotros también disfrutamos, porque hubo una generación que se la jugó por eso”, reflexiona Monardez.