"Vino un técnico, revisó uno por uno todos los celulares, como si yo tuviera el plano de una bomba. No sé. Y de ahí me llevaron a la dependencia. Nunca había pisado una. Mi hicieron poner las huellas y me temblaban las manos", detalló el joven.
Lucero ha pedido disculpas a Macri y a quienes se sintieron intimidados por su comentario, mientras algunos lo defienden acusando una dictadura en Argentina por la persecución de un mensaje en Twitter.
"La gente que defiende a Macri piensa que soy kirchnerista, que cobro planes. Me dicen negro, me dicen de todo. Nunca cobré un plan, trabajo desde chico y hablan sin saber. Después, los kirchneristas me dicen “esto es una dictadura”, que vamos a volver y yo que sé. A mí no me interesa ninguna de las dos partes. Yo voto libre", se defendió el joven tuitero.
https://twitter.com/nicolucero69/status/765936986217668608