Una de las creencias que suelen asociarse a la llegada de la primera menstruación es que cuando a las mujeres les llega su primera regla el crecimiento se detiene automáticamente, desencadenando sensación de preocupación y alarma en niñas y sus familias.
Sin embargo, la ciencia médica precisa que no hay una relación de causa-efecto directa entre el sangrado menstrual y la interrupción del crecimiento, sino una coincidencia cronológica dentro de la maduración corporal.
¿La primera menstruación detiene el crecimiento?
La Dra. Andrea von Hoveling, ginecóloga infanto juvenil de Endoplus, explica que esta afirmación no es más que "un mito muy generalizado".
Lo que ocurre realmente es que "la primera regla suele darse en un momento de maduración corporal de la niña, en que el llamado estirón ya está llegando a su fin, quedando algunos centímetros en que se crece más lentamente".
¿Cómo se explica esta coincidencia?
El hito que fija el límite del desarrollo estatural es la consolidación y cierre de las placas cartilaginosas en los extremos de las estructuras óseas largas, proceso condicionado por la hormona del crecimiento y los estrógenos.
Cuando estos cartílagos se sellan de manera definitiva, el hueso pierde su capacidad de elongación, al margen de las variaciones hormonales circulantes.
El ciclo puberal femenino suele iniciarse entre los 8 y los 13 años. Es durante las fases iniciales de este periodo cuando la velocidad de crecimiento alcanza su pico máximo.
A medida que la osificación avanza y los cartílagos comienzan a cerrarse, el estirón pierde intensidad progresivamente. La primera menstruación se manifiesta justo en ese punto avanzado de la maduración del esqueleto.
¿Cuántos centímetros más puedo crecer tras el peak de desarrollo estatural y la primera menstruación?
Respecto al margen de estatura que puede ganarse con posterioridad a la menarquía, no hay una cifra fija aplicable a todos los casos. Las variaciones oscilan habitualmente entre 2 y 8 centímetros adicionales, condicionados por la genética heredada y la edad exacta en que aconteció el primer sangrado.
Respecto a tratamientos orientados a potenciar el crecimiento tras la llegada de la primera menstruación, la evidencia clínica desestima intervenciones de ese tipo y orienta la atención hacia la promoción de entornos y hábitos saludables.
La infanto juvenil expresa que "no es necesario frenar el inicio de la regla para que la niña siga creciendo. La recomendación en este período es que los padres y cuidadores puedan acompañar este proceso sobre todo promoviendo hábitos saludables, impulsar la actividad física para estimular el metabolismo óseo, dormir bien porque favorece la secreción nocturna de hormona del crecimiento, una alimentación equilibrada, rica en calcio y vitamina D, provee los nutrientes que los huesos necesitan para desarrollarse plenamente”.