Con la llegada de las vacaciones de invierno, miles de niños y niñas pasarán más tiempo al interior de sus hogares, un escenario que históricamente incrementa el riesgo de sufrir quemaduras infantiles. Ante esta situación, la Corporación de Ayuda al Niño Quemado ( Coaniquem) realizó un llamado a padres, madres y cuidadores a reforzar las medidas de prevención y supervisión durante este período.
La institución alertó que durante los meses más fríos del año se produce un aumento de este tipo de accidentes debido al mayor uso de sistemas de calefacción y elementos que contienen líquidos calientes, como hervidores, teteras y guateros. Según explicó Coaniquem, la mayoría de estos eventos ocurre dentro del hogar y afecta principalmente a menores de cinco años.
¿Por qué aumentan las quemaduras en invierno?
El incremento de las bajas temperaturas lleva a las familias a utilizar con mayor frecuencia estufas, calefactores y recipientes con agua caliente. Además, durante las vacaciones escolares los niños permanecen más horas en casa, aumentando su exposición a potenciales riesgos.
Desde la entidad advirtieron que las quemaduras por líquidos calientes continúan siendo una de las principales causas de lesiones graves en menores durante la temporada invernal. Entre los accidentes más frecuentes se encuentran los derrames de té, café, sopa o agua hervida, así como el contacto con estufas y calefactores.
Las recomendaciones de Coaniquem para prevenir quemaduras infantiles
Frente a este escenario, Coaniquem entregó una serie de recomendaciones destinadas a disminuir los riesgos dentro del hogar:
- Mantener hervidores, teteras y recipientes con líquidos calientes fuera del alcance de los niños.
- Evitar el uso de manteles largos que puedan ser tirados accidentalmente.
- Instalar barreras de protección alrededor de estufas y calefactores.
- No dejar guateros al alcance de menores y revisar periódicamente su estado.
- Supervisar constantemente a niños y niñas en espacios donde existan fuentes de calor.
- Girar los mangos de ollas y sartenes hacia el interior de la cocina.
La institución enfatizó que se trata de accidentes altamente prevenibles, por lo que la vigilancia de los adultos resulta clave para evitar lesiones que pueden generar secuelas físicas y emocionales de largo plazo.
Prevención: la principal herramienta
Coaniquem ha desarrollado durante décadas campañas educativas orientadas a reducir la incidencia de quemaduras infantiles en Chile. La organización también ha impulsado investigaciones y programas preventivos que buscan disminuir este tipo de accidentes dentro de los hogares.
En ese contexto, el organismo insistió en que las vacaciones de invierno deben ser un período de descanso seguro para los niños y niñas, reforzando el mensaje de que la prevención y la supervisión permanente son las herramientas más efectivas para evitar quemaduras y otros accidentes domésticos.