domingo 09 de agosto de 2026

Luz para hoy, frío para mañana: la realidad de los pacientes electrodependientes frente al sistema frontal en Chile

Cortes de electricidad por el sistema frontal ponen en riesgo a pacientes electrodependientes en Chile. Familias denuncian que los generadores de respaldo no solucionan el problema y que los subsidios actuales son insuficientes.

9 de agosto de 2026 - 18:54

Era de madrugada y, mientras la lluvia torrencial sumergía la Región de O'Higgins en una inquietud constante, Sergio Castro (67), pensionado, se esmeraba en dormir con un ojo abierto para mantenerse alerta. Su hija vivía conectada a un respirador mecánico, por lo que, ante alguna de las propensas interrupciones al suministro eléctrico provocadas por el sistema frontal, el tiempo se convertía en su peor enemigo.

—Es complejo dormir sabiendo que en cualquier momento esa persona puede fallecer por no haber despertado cuando se cortó la luz —relata Castro.

Durante los últimos días, Chile ha enfrentado un episodio meteorológico con intensas lluvias y vientos que han impactado desde el norte hasta el sur del territorio. Entre las consecuencias más críticas de esta emergencia se encuentran los cortes prolongados de electricidad, que afectan de manera especialmente grave a las personas electrodependientes. Para este grupo, el suministro eléctrico no solo garantiza el funcionamiento de sus hogares, sino también de los equipos médicos que necesitan para mantenerse con vida.

De acuerdo con estadísticas proporcionadas por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), el pasado 22 de julio, más de 70 mil personas están sin luz en sus hogares producto del frente meteorológico, entre ellos, pacientes con patologías médicas que dependen de dicha electricidad. A nivel nacional, el Ministerio de Energía contabiliza más de 13.000 personas electrodependientes registradas oficialmente, cifra que la autoridad insiste en actualizar para que las empresas sepan dónde ubicarlas ante una emergencia.

En ese contexto, cobra especial relevancia la Ley N° 21.304, conocida como "Ley Lucas Riquelme", publicada en 2021, la cual resguarda los derechos de las personas electrodependientes al garantizar beneficios como la prohibición del corte del suministro eléctrico por morosidad, subsidios en las cuentas de luz y la entrega gratuita de equipos de respaldo para enfrentar apagones. Según cifras de la propia SEC, un 90% de los clientes electrodependientes ya cuenta con un sistema de respaldo entregado por las distribuidoras, mientras que el 10% restante se ha negado a recibirlo.

Sin embargo, Rodrigo Lagos (49), presidente de la Agrupación de Pacientes Crónicos y Electrodependientes (APCE), sostiene que aún existen importantes falencias en la implementación de la normativa. Si bien la Superintendencia resguarda en cierta medida que las empresas eléctricas cumplan los requerimientos establecidos por la ley, señala que hay un punto que se está ignorando.

“Un generador sirve como emergencia, pero no puede reemplazar la electricidad por días. Contamina, hace ruido y termina afectando a pacientes que ya tienen enfermedades respiratorias”, explica Lagos.

Su hijo tiene una atrofia muscular espinal, enfermedad degenerativa que debilita progresivamente los músculos del cuerpo hasta comprometer funciones vitales como la respiración. Por eso depende de asistencia mecánica para mantenerse con vida.

Y por eso también, a media tarde frente a un cielo que se deshace bajo el avance del sistema frontal en la comuna de La Pintana, corren nervios por el cuerpo pensando en el peor escenario: que se les vaya la luz.

Pese a que Lagos reconoce que las empresas finalmente actúan enviando ayuda, sostiene su descontento ante cómo estas parecen haber transformado ese respaldo temporal en una forma de postergar la reposición de la electricidad. Es decir, una vez que entregan un generador, dejan de considerar urgente el restablecimiento del servicio, pese a que la vivienda siga funcionando como una hospitalización domiciliaria.

Esta denuncia no es aislada. Durante el actual sistema frontal, la SEC formuló cargos contra las distribuidoras Chilquinta, Frontel y Codiner por exceder los plazos máximos de reposición del servicio, mientras sus fiscalizadores verificaban en terreno la atención prioritaria a pacientes electrodependientes.

La empresa Enel ya había sido sancionada anteriormente con una multa cercana a los $8.200 millones por incumplimientos similares durante los cortes masivos de agosto de 2024, entre ellos no priorizar la reposición del servicio para este grupo de usuarios.

Una solución parche

A ello se suma otro riesgo. Lagos explica que los generadores funcionan con combustibles que emiten gases contaminantes, los cuales representan un problema especialmente grave en pacientes electrodependientes que están supeditados a una ventilación mecánica o que padecen enfermedades respiratorias.

En esos casos, mantener un generador funcionando durante horas o incluso días implica exponerlos a un ambiente menos seguro, precisamente cuando necesitan condiciones sanitarias controladas.

Paulina Meza (44) se suma a esa crítica. Ella es madre de una joven de diecisiete años con una discapacidad que la hace depender de la luz para vivir diariamente. Meza cuestiona el tipo de generadores que las empresas eléctricas entregan a las familias cuando se interrumpe el suministro.

Explica que, si bien estos equipos permiten mantener funcionando temporalmente las máquinas médicas, no solo operan con combustible que genera gases contaminantes, sino que también producen un ruido constante. Para su hija, que tiene una discapacidad que genera trastornos del sueño, ello representa un nuevo riesgo. Desde su perspectiva, la respuesta de las empresas está diseñada para restablecer la energía, pero no considera las necesidades médicas ni las condiciones en las que viven los pacientes electrodependientes.

El costo de mantenerse con vida

En cuanto a los subsidios, Meza considera insuficiente el beneficio económico contemplado actualmente para los pacientes electrodependientes. Explica que el descuento mensual en la cuenta de electricidad es mínimo frente al consumo real que implican equipos funcionando durante todo el día.

—En mi caso nos descuentan once mil pesos y eso no alcanza para nada —expone, negando con la cabeza.

Y es que, mientras el viento azota las ventanas de su hogar en la región del Maule, ya no solo debe prever que los aparatos estén funcionando correctamente, sino que el ambiente se mantenga a una temperatura apropiada para no afectar la salud de su hija. Para ello hace falta conectar un nuevo cable que consume más energía, lo cual aumenta la cuenta de luz, pero no el subsidio que el Estado entrega.

—Aquí no estamos hablando de que se va a echar a perder la carne en el congelador —retoma Sergio—. Estamos hablando de la vida de un ser humano.

Finalmente, la SEC hace un llamado a las familias que tengan entre sus integrantes a una persona electrodependiente a inscribirlas ante la empresa distribuidora que presta el servicio eléctrico, ya que ese trámite es indispensable para acceder a las protecciones y beneficios que contempla la ley.

Así, mientras para muchos el pronóstico de lluvia es una invitación a quedarse en casa y compartir unas sopaipillas, para las familias de personas electrodependientes el avance del sistema frontal despierta una preocupación completamente distinta. Cada lluvia intensa y cada ráfaga de viento traen consigo la posibilidad de un corte de suministro que puede poner una vida en riesgo. Porque cuando la electricidad deja de fluir, para ellos ya no se trata solo de enfrentar un apagón: se trata de sobrevivir a él.

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