Violencia, vergüenza y aborto
Indigna cuando los parlamentarios hablan de la tercera causal para acceder a un aborto y dudan de una mujer, una joven o una niña que solicita interrumpir el embarazo después de haber sido violada. Con esas afirmaciones, los parlamentarios (y parlamentarias) evidencian que nunca han estado ni empatizado con una mujer que haya sido abusada sexualmente. Ignoran lo que ellas sufren. Son parlamentarios que nunca han escuchado el dolor y la vergüenza que siente una niña cuando su padre la obliga a tocarlo y además la amenaza si habla. Parlamentarios que nunca han sentido la vergüenza de sentir vergüenza por no poder hacer algo.
Por
Catalina Baeza