Desigualdad y Precariedad, dos caras de la misma moneda
La experiencia de la precariedad es extendida y aun más marcada en las generaciones más jóvenes que se incorporan recientemente al mercado laboral (agravada aun más por la disponibilidad de empleos esporádicos articulados en base a plataformas digitales). No es sorprendente entonces que la gente clame por dejar atrás un sistema donde el Estado ha tenido un rol subsidiario y extremadamente focalizado en los más pobres y pase a desempeñar un papel asegurador de garantías sociales basicas, que le den algo de paz a familias trabajadoras que aun con el fruto de su trabajo no logran sobreponerse a una posición altamente vulnerable.
Por
Nurjk Agloni