Momento destituyente
Hemos dejado el momento de “gobernar” y hemos dado paso al momento de “inventar”. El “momento destituyente” no es más que el estallido de imaginación popular que ocupa las diferentes calles, pero que no calza jamás con su espacio ni con su tiempo: no tiene lugar en los mapas vigentes (el pueblo como potencia no aparece consignado por la Constitución), ni tampoco habita la época en la que acontece, porque promete una enteramente nueva. En este sentido, no puede más que arremeter enteramente intempestivo.
Por
Rodrigo Karmy Bolton