Coronavirus a la chilena: entre la soberbia de Mañalich y la lentitud del gobierno
En tres días hemos pasado de suspensión de eventos de 500 personas, a 200 personas, y a 50 personas, pero ¿qué pasa entonces con los centros comerciales, los cines, las fábricas? ¿Hay voluntad de controlar aquello? ¿Por qué no mandamos para la casa a todos los trabajadores de Ripley, McDonald, Falabella, estamos esperando que se contagien? ¿A quién estamos cuidando, a sus propietarios o a la población trabajadora?