Trabajar menos, vivir mejor
Lo cierto es que la reducción de la jornada ha sido un éxito en países como España, Alemania y Nueva Zelanda. Entonces, ¿por qué no se legisla en Chile? El proyecto ya existe y propone reducir la jornada laboral de 45 a 40 horas semanales sin disminuir las remuneraciones. Lo ingresó la diputada Camila Vallejo en marzo de 2017 y fue aprobado por el pleno de la Cámara durante la revuelta, en noviembre de 2019. Sin embargo, fue frenado por el gobierno y por un grupo de senadores y senadoras bajo una serie de excusas amparadas en la emergencia sanitaria y el incierto panorama económico.