El “momentum” de Chile
La élite chilena está imbuida del mismo ensoberbecimiento que advierte Habermas en sus colegas, a los que acusa de sentirse depositarios exclusivos del interés general, lo que les hace pensar que tienen en frente sólo a una masa dispersa de intereses particulares incapaces de articular un proyecto de sociedad. Pero cuando se aplica el imperativo de buscar sin coerción el mejor argumento, lo que ocurre es lo opuesto a lo que estuvimos acostumbrados: quienes mejor logran dar respuesta a sus demandas son los propios afectados y no los supuestos especialistas que desde arriba, y desde afuera, pontifican sobre lo que se debe realizar. Por eso, este es el momento de atreverse a más democracia.