La iluminación de la Historia
El tiempo que vivimos se inscribe en una formidable y novedosa larga duración, que tiene que ver con profundas experiencias culturales. Supone una reflexión sobre nuestra condición colonial, que no acabó con la Independencia. Las estructuras coloniales no fueron removidas con la emancipación política de los criollos de Santiago o de Concepción. El tiempo colonial, ese que los estudiosos no mencionan ni advierten, continúa indescifrado e irresuelto. Lo que hoy tenemos delante de nuestros ojos es un proceso descolonizador que intenta destrabar enigmas inconscientes de nuestra historia acostumbrada a los prejuicios de raza, de clase, de género, desde el centro privilegiado del país. Esta descolonización nos incumbe a todos, de arriba hasta abajo, de un lado a otro.