Ignorantes, apáticos e irracionales
La excelencia o mediocridad de nuestra democracia depende de nuestra excelencia o mediocridad como ciudadanos y electores. Así que ya es hora de mirarnos al espejo y ver qué imagen nos devuelve. Actualmente, creo que es bastante fea y corresponde a la que dibuja Pitkin: ignorantes, apáticos e irracionales. Y yo agregaría que también somos individualistas y profundamente egoístas.