Con una cara carismática los ajolotes son altamente codiciados como mascotas para tener en peceras de hogares. Pero este anfibio está en peligro crítico de extinción desde 2006; por lo que su comercialización en Chile está restringida y exige acreditar el orígen legal de cada ejemplar.
Ajolotes traficados ilegalmente siguen llegando al país en condiciones de nula seguridad y supervisión, muchas veces viajando en cajas plásticas con poca ventilación o envueltos en telas húmedas. Se estima que de cada diez ajolotes, solo uno sobrevive al traslado.
Así quedó ilustrado tras un operativo en abril de este año en la comuna de San Miguel, donde la PDI decomisó más de 65 ajolotes.
Un reportaje del medio Vergara 240 de la Universidad Diego Portales describe cómo llegan a Chile estos anfibios, traficados ilegalmente y valiéndose del desconocimiento de gente que los busca y compra por redes sociales, sin saber que está adquiriendo animales traficados.
Los ajolotes evolucionaron en un ecosistema muy específico de antiguos lagos mexicanos que hoy casi no existen o están muy contaminados, donde la especie a penas sobrevive en estado silvestre.