En la Región del Biobío, zona que ha sido arrasada por devastadores incendios forestales en la última década, un rebaño de 250 cabras está revolucionando la prevención de este tipo de siniestros en Chile.
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Nacido hace 9 años, con el paso del tiempo el proyecto “Buena Cabra” ha cobrado importancia con incendios forestales cada vez más devastadores en Chile.
En la Región del Biobío, zona que ha sido arrasada por devastadores incendios forestales en la última década, un rebaño de 250 cabras está revolucionando la prevención de este tipo de siniestros en Chile.
Se trata del “Proyecto Buena Cabra ”, una alternativa ecológica y sostenible que utiliza pastoreo rotativo estratégico para controlar la vegetación y transformar zonas de alto riesgo en cortafuegos verdes vivos.
El método no sólo ha cubierto más de 600.000 metros cuadrados de bosque nativo, sino que demostró su poder real al detener el avance del devastador megaincendio de Santa Ana en 2023.
El sistema es simple, efectivo y completamente natural. Se planifica el terreno y se crean polígonos con cercas eléctricas móviles que emiten pulsaciones suaves (similares a la electricidad estática) para contener a las cabras sin dañarlas.
Las cabras pastorean intensivamente en un área hasta consumir todo el material combustible (pastos secos, arbustos y maleza). Una vez terminado el polígono, se mueve el rebaño al siguiente sector.
El control es 24/7: Cuidadores duermen en el lugar para proteger al rebaño de perros, pumas o robos. A diferencia de los métodos tradicionales como herbicidas, quema controlada o maquinaria pesada, este pastoreo opera todo el año, permitiendo una rotación continua que mantiene la vegetación baja incluso antes de la temporada de riesgo (noviembre-diciembre).
“Se puede tener a los animales rotando durante todo el año. Mientras las cabras pastorean en un sector determinado, consumen la vegetación que podría transformarse en un combustible para el incendio, creando un cortafuego natural”, dijo Rocío Cruces, fundadora del proyecto, a El Desconcierto en el año 2024.
Además, las cabras al pisotear y remover la vegetación también ayudan a disminuir la cantidad de combustible disponible en caso de incendio y van fertilizando el terreno con sus deposiciones para esté más apto para la retención de agua en el suelo”, ”, explica Rocío Cruces, fundadora del proyecto.
El Proyecto Buena Cabra nació en 2017, tras los graves incendios forestales que azotaron la Región del Biobío. Rocío Cruces y un grupo de activistas decidieron proteger un predio en la comuna de Santa Juana inspirándose en experiencias internacionales de pastoreo estratégico.
En febrero de 2023, el mega incendio de Santa Ana arrasó más de 60.000 hectáreas en Santa Juana, Nacimiento, Coronel y San Pedro, convirtiéndose en el segundo peor de la historia de Chile.
El fuego llegó con fuerza al parque Bosques Chacay, pero no entró. Las cabras ya habían transformado el lugar en un cortafuegos verde vivo: Pasto corto, pero vivo y sin combustible seco.
El método es 100 % amigable con el medio ambiente: Mejora la calidad del suelo, protege la fauna nativa y elimina el uso de químicos o maquinaria que daña el bosque. Ya se aplica en 250 hectáreas del campus de la Universidad de Concepción (UdeC), donde colinda con plantaciones de pino y eucalipto que lo amenazaron con el incendio de este verano 2026.
El proyecto busca estabilidad económica y mayor apoyo público-privado para expandirse a más zonas de Chile afectadas por incendios forestales.