Valdivia se ha convertido progresivamente en una comuna referente para las ciudades verdes, y una de las innovaciones que están aplicando son los núcleos nativos: una forma de embellecer los espacios públicos que ha traído beneficios para las personas, la naturaleza y el bolsillo municipal.
La Municipalidad de Valdivia reemplazó las tradicionales plantas exóticas que se usan para ornamentar espacios públicos como plazas y bandejones centrales, por especies nativas que emulan el ecosistema de un bosque nativo pero dentro de la ciudad.
Naturaleza nativa en Valdivia
Según explica la alcaldesa, Carla Amtmann, cuando llegó al municipio la gran mayoría de los espacios públicos eran ornamentados con plantas exóticas que duraban poco tiempo y debían reemplazarse.
Ahora, la mayoría de los espacios públicos de la ciudad están forestados con especies nativas que además han sido reproducidas en el vivero municipal. Al estar adaptadas al clima local, las plantas requieren mucho menos agua y han significado ahorros de hasta 70% en riego.
Además, la diversidad de estos núcleos hace que requieran muy poca mantención, ya que las plantas generan interacciones entre sí al igual que lo harían en un bosque nativo, llegando a un equilibrio de supervivencia.
Esto ha permitido a la municipalidad ahorrar dinero en riego y mantención, y destinarlo a reforestar nuevos núcleos urbanos, no solo en el centro de la ciudad sino también extendiéndose hacia los barrios de la comuna. Se han plantado hasta ahora 102 núcleos nativos en la comuna.
Educación ambiental
Como base para la restauración y plantación de estos núcleos nativos, se creó una escuela nativa desde el vivero municipal, ya que las plantaciones se hacen con vecinos, escuelas, organizaciones y empresas de cada zona.
La iniciativa ha ido creciendo y se ofrecen talleres, jornadas abiertas a la ciudadanía y otros procesos formativos de distintos niveles para propagar y mantener la flora nativa valdiviana.