Una nueva fase judicial enfrentará el mega proyecto eléctrico Sistema de Transmisión Zonal Grupo 3 S/E Itahue - S/E Hualqui luego de que comunidades acudieran al Segundo Tribunal Ambiental para revertir la resolución del Comité de Ministros que ratificó el permiso ambiental de la iniciativa.
“Dado el rechazo de nuestro recurso de invalidación por parte del Comité de Ministros, vamos a recurrir ante el Tribunal Ambiental para que sea éste quien acoja los Recursos de Invalidación y Reclamación de Observaciones Ciudadanas", anunció el abogado de la ONG Defensa Ambiental, Francisco Astorga.
Esta acción judicial se suma a los recursos por observaciones ciudadanas que ya se encuentran en tramitación ante la misma magistratura.
Si bien cada causa posee orígenes y fundamentos diferentes —una impugna la negativa a invalidar el permiso y las otras recogen reparos del proceso participativo—, se prevé que el tribunal ordene alegatos colectivos en una misma audiencia pública y transmitida en directo.
Los severos reparos a la evaluación técnica
El trazado del proyecto impulsado por la empresa Mataquito Transmisora de Energía (perteneciente al grupo español CELEO Redes) contempla un tendido de 407 kilómetros que atravesará 20 comunas.
La iniciativa genera inquietud social por la omisión de evaluaciones sobre impactos sinérgicos con otras industrias extractivas, como parques eólicos y proyectos de minería de tierras raras.
Entre los argumentos centrales que sustentarán el reclamo figuran las serias deficiencias en la línea de base sobre vegetación y flora nativa, especialmente en zonas contiguas al área de amortiguación del Parque Nacional Nonguén.
A su vez, la acción judicial cuestionará la falta de sustento técnico para desestimar los pronunciamientos desfavorables presentados por organismos del Estado, entre ellos la Conaf.
En cuanto a la fauna, se denunciará la escasa ponderación dada a la fragmentación de hábitats, la contaminación acústica del cableado y los riesgos de electrocución de aves amenazadas o migratorias.
Del mismo modo, se expondrá el riesgo de erosión y arrastre de sedimentos por la edificación de torres y caminos en laderas, afectando humedales, vegas y cursos hídricos.
Comunidades advierten abandono
Desde los territorios afectados, las organizaciones locales acusan haber sido excluidas de los procesos participativos y denuncian la falta de consulta indígena sobre tierras ancestrales, sitios ceremoniales, recolección de lawen (hierba medicinal) e impactos en comunidades locales.
Macarena Lagos, integrante de la agrupación Toconey No Se Toca, de la región del Maule, explica que “como comunidad de Toconey estamos defendiendo nuestro territorio. Aquí nacieron nuestros abuelos, aquí crecimos y aquí queremos que crezcan nuestros hijos. Es por eso que nos hacemos parte de este recurso”.
Lagos agrega que, durante la presentación del proyecto, la propia empresa habría reconocido que la iniciativa no generaría beneficios para la localidad.
“Cuando vino la empresa, sus representantes reconocieron que este proyecto no traería ningún beneficio a nuestra localidad. Ninguno".
Considerando estos antecedentes, "es por esta razón que asumimos este desafío y llegaremos hasta el final. Porque rendirse no es una opción. Es entregar nuestro territorio en bandeja. Es abrir la puerta a todo lo que pueda venir asociado a él y a otros megaproyectos que quieran instalarse”, expresó tajante.
Asimismo, los vecinos alertan sobre los riesgos de contaminación electromagnética, ruido, pérdida de valor de los predios e incendios forestales en áreas dedicadas al trabajo agrícola, apícola y ganadero.
Fraccionamiento e impacto acumulativo
La reclamación ante la magistratura ambiental también apunta a la falta de análisis conjunto respecto a las obras de la iniciativa.
Se argumentará que componentes como la Subestación Las Delicias funcionan como piezas clave para viabilizar otros megaproyectos energéticos en la zona —como el Parque Eólico Quirihue Poniente—, transformando sectores rurales de forma acumulativa sin haber evaluado integralmente las molestias por ruido, tránsito pesado y alteración de los sistemas de vida locales.