ver más
Dunas de Concón

Dunas de Concón: El pasado milenario del ecosistema donde se aprobaron dos nuevos proyectos inmobiliarios

Atrás quedó la polémica por los socavones en las dunas de Concón, y se retoma la presión inmobiliaria sobre el ecosistema con dos nuevos proyectos aprobados.

Por María del Mar Parra 25 de marzo de 2026 - 10:00

Dos nuevos proyectos inmobiliarios tienen luz verde ambiental paraEstos fueron aprobados en las dos últimas sesiones del Comité de Ministros de Gabriel Boric, justo antes de terminar su mandato, revirtiendo procesos de evaluación ambiental que los habían rechazado.

Con estas decisiones parecería retomarse la presión inmobiliaria que siempre ha pesado sobre el campo dunar, y que se vio interrumpida luego de los dos enormes socavones que dejaron algunos edificios pendiendo del precipicio en 2023 y 2024.

Para la directora del Observatorio de la Costa, Carolina Martínez, estos socavones son señales de colapso que están dando las dunas de Concón. Este ecosistema esconde un pasado especial ya que se trata de dunas fósiles que se empezaron a formar hace millones de años.

Dunas de Concón milenarias

La mayoría de las dunas en el país y en el mundo existen porque reciben arena constantemente del viento y de la playa. Pero las dunas de Concón son especiales. Se trata de un campo dunar milenario, formado por sedimentos del pleitosceno (2 millones de años atrás) y del holoceno (100 mil años atrás).

Se las considera dunas colgantes porque no están asociadas a ninguna playa, sino que están suspendidas a varios metros de altura sobre acantilados de roca. Esta característica que las hace únicas, las hace también muy apetecibles para la industria inmobiliaria porque ofrecen una vista al mar desde altura y sin nada en frente.

Tal como cualquier otra duna, las dunas de Concón cumplen importantes funciones ecológicas dentro del ecosistema costero. Frenan la erosión de las playas, forman barreras naturales contra tsunamis y marejadas cada vez más frecuentes por la crisis climática y filtran el agua que llega de los ríos a la costa.

Pero por sus características únicas, este campo dunar también cumple otras funciones:

Estas dunas “son casi únicas en la costa central y son una rareza en países que no tienen márgenes continentales activos donde se producen terremotos. Son un laboratorio natural y patrimonio de la historia geológica y climática de este territorio y eso nunca ha sido valorado”, explica Carolina Martínez.

Además, por su antigüedad han generado suelo orgánico por lo que son un espacio donde se ha regenerado la vegetación nativa propia del bosque esclerófilo, gravemente amenazado.

Nuevo loteo en las dunas

Uno de los dos proyectos aprobados por el Comité de Ministros, denominado Costa de Montemar IV, extiende la calle Cornisa por el lado de Concón, acercándose a menos de una cuadra de la parte del campo dunar que aún está intacta y que está declarada como Santuario de la Naturaleza.

El proyecto aprobado consiste en la extensión y pavimentación de la calle Cornisa, conexiones de alcantarillado, colectores de agua y alumbrado público, y otras obras viales y de infraestructura para habilitar cuatro nuevos lotes, sobre los que luego se podrían construir edificios. Es un proyecto que no tendría razón de ser más que habilitar la construcción de nuevos edificios.

El proyecto ya está construido casi en su totalidad, pero fue paralizado en 2019 y obligado a someterse a evaluación ambiental por su cercanía al Santuario de la Naturaleza. Esto tras un recurso de la organización Duna Viva avalado por la Corte Suprema.

Fiscalizaciones determinaron que la empresa Reconsa, dueña de las dunas, intervino el ecosistema con retroexcavadoras extrayendo arena y depositando escombros junto a flores amenazadas. El proyecto fue evaluado y rechazado por la Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA), pero la empresa apeló ante el Comité de Ministros, que revirtió la decisión y aprobó el proyecto este año.

Otro proyecto inmobiliario

El otro proyecto aprobado es Makroceano; un edificio que quedó a medio hacer y que se ubica a pocos metros de los socavones que se abrieron tras las lluvias de los años pasados. Las obras fueron paralizadas en 2020 también por la falta de evaluación ambiental en una zona cercana al santuario.

Tras someterse a evaluación ambiental, el Servicio de Evaluación Ambiental recomendó rechazarlo y la Comisión de Evaluación Ambinetal (COEVA), mantuvo la decisión técnica del organismo y lo rechazó. La empresa también apeló ante el Comité de Ministros que terminó por aprobar el proyecto este 2026.

El edificio Makroceano contempla nueve pisos en altura en forma de terrazas y otros siete subrterráneos, para alojar 149 departamentos, 149 bodegas y 243 estacionamientos. Se trata de una inversión estimada de US$ 50 millones, en primera línea frente al mar.

Ley de Costas

“¿Por qué en Chile seguimos autorizando proyectos inmobiliarios en ecosistemas costeros frágiles, pese a que la evidencia científica advierte sobre sus riesgos?”, se pregunta Martínez. Para evitar que eso siga ocurriendo, la académica ha impulsado desde el centro de estudios UC Observatorio de la Costa, la aprobación de una ley de costas en el país.

Según el diagnóstico de la investigadora, la presión urbana sobre las costas de Chile está dañando ecosistemas como dunas, humedales y playas, superando su capacidad de recuperación y afectando por lo tanto los servicios que esos sistemas proveen para proteger a las ciudades costeras de marejadas, inundaciones y otros eventos cada vez más frecuentes por la crisis climática.

Así, se propone una ley de costas para una gestión integrada del litoral, que hoy se hace de forma fragmentada entre distintas autoridades y sin tomar en cuenta la evidencia científica sobre la ecología costera, ni sobre la crisis climática.

Temas
Seguí leyendo

Te Puede Interesar