lunes 07 de septiembre de 2026

Detectan contaminación con metales tóxicos en Arica por basura minera importada de Suecia hace 40 años

Un estudio muestra que, a 40 años de la llegada de residuos mineros a Arica desde Suecia, los suelos siguen presentando contaminación con metales pesados.

7 de septiembre de 2026 - 07:35

La investigación, publicada en la revista CLEAN – Soil, Air, Water, identificó arsénico, plomo, zinc, cadmio, cobre, hierro, manganeso y aluminio en muestras obtenidas desde 17 puntos de la ciudad, y revive la discusión sobre la necesidad de una norma ambiental vinculante para la remediación de sitios contaminados, inexistente hasta ahora en Chile.

El origen del problema se remonta a 1984 y 1985, cuando la empresa Procesadora de Metales (Promel) ingresó al país residuos mineros suecos bajo la denominación de "barros con contenidos metálicos", declarando falsamente que se trataba de material no tóxico.

El cargamento quedó al aire libre cerca de la población Sica Sica, donde luego se construyeron barrios como Los Industriales y Cerro Chuño, lo que derivó en una crisis sanitaria durante los años 90 por el impacto que tuvo en la salud de la comunidad, y que sigue teniendo hasta hoy. La emergencia significó el retiro del vertedero, la relocalización de familias, procesos judiciales y, en 2012, la promulgación de la Ley 20.590 o "Ley de Polimetales de Arica".

Contaminación minera en Arica

El análisis, realizado mediante extracción ácida y espectroscopía de absorción atómica, mostró una contaminación desigual: mientras algunos elementos presentaron concentraciones homogéneas, el plomo, el arsénico y el zinc se concentraron en focos específicos, con máximos de 47 miligramos de arsénico, 487 de plomo y 1.740 de zinc por kilogramo de suelo.

"En Arica pudimos observar que la señal del evento de contaminación ocurrido hace más de 30 años todavía está presente en algunos sectores y contribuye al escenario actual (...). A esto se suman fuentes contemporáneas asociadas a actividades urbanas e industriales", explicó Carlos Manzano, académico de la Universidad de Chile que lideró la investigación.

Los sectores con mayores concentraciones fueron las intersecciones de Linderos con Azolas, Óscar Bonilla con Barros Arana y Luis Beretta Poncel, detalló Diego Ayala, químico ambiental que impulsó el estudio como tesis de pregrado y que vivió dentro del polígono de riesgo. "Los puntos que presentaron mayores concentraciones (...) tienen un mayor número de metales involucrados para la categoría de infantes, por lo que la población cercana podría sufrir efectos en su salud", indicó. Ayala también recordó su vínculo con la organización "Mamitas del Plomo": "Mucha gente sufrió por la negligencia que tuvo el Estado en 1984 y que lo sigue manifestando hasta el día de hoy".

¿Por qué persiste la contaminación tras cuatro décadas?

Según Manzano, los suelos funcionan como reservorios químicos que "pueden conservar información sobre eventos de contaminación ocurridos hace muchos años". Arica, agregó, presenta condiciones que favorecen esa persistencia: precipitaciones extremadamente bajas, poca materia orgánica y un ambiente árido, mientras el viento y la resuspensión de polvo pueden redistribuir las partículas con el tiempo.

Ambos investigadores coinciden en que el estudio no midió metales en personas ni estableció una relación causal con enfermedades, por lo que plantean avanzar hacia pruebas de bioaccesibilidad y un muestreo más amplio y periódico. Con todo, subrayan la urgencia de mantener vigilancia ambiental y sanitaria constante, y de avanzar en una norma nacional vinculante que regule los suelos contaminados, tal como ocurre actualmente con el aire y el agua en Chile.

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