El 4 de abril, monitores ambientales detectaron el ingreso de vehículos a la vertiente 11 del Salar de Ascotán, en la comuna de Ollagüe, provocando una alteración en los niveles de agua y la muerte de fauna local. El hecho derivó en una querella que fue declarada admisible por el Juzgado de Garantía de Calama.
La acción judicial fue presentada por la Comunidad Indígena Quechua de Cebollar Ascotán, que denunció daños ambientales irreparables en uno de los sectores más sensibles del ecosistema.
Según lo expuesto, la intervención afectó directamente el equilibrio hídrico de la zona, impactando a especies que dependen de estas vertientes para sobrevivir.
Entre los animales más afectados se encuentra el orestias ascotanensis, un pez que solo existe en este salar y en el vecino salar de Caracote, además de la rana del Loa, especie catalogada en peligro crítico de extinción.
Desde la comunidad sostienen que este tipo de hechos no es aislado, sino parte de una presión constante sobre el territorio.
El tribunal acogió a trámite la querella, lo que permitirá al Ministerio Público iniciar una investigación penal bajo la nueva Ley de Delitos Económicos y Ambientales. En ese marco, se designó un fiscal exclusivo para indagar los hechos y determinar responsabilidades.
La comunidad calificó lo ocurrido como un “atentado sistemático” contra un territorio que consideran sagrado, y solicitó medidas urgentes para evitar nuevas intervenciones que sigan alterando el flujo de agua en las vertientes.
Un ecosistema único en riesgo
El Salar de Ascotán está catalogado como sitio prioritario de conservación dentro de la Estrategia Regional de Biodiversidad de Antofagasta. Se trata de un ecosistema de alta montaña, ubicado a unos 3.700 metros de altura, que alberga una gran diversidad de especies adaptadas a condiciones extremas.
En este entorno habitan no solo peces y anfibios únicos, sino también aves como el flamenco andino, además de flora altoandina y fauna como vicuñas, alpacas, zorros y vizcachas. La alteración de sus vertientes impacta directamente el equilibrio de todo este sistema.
Litio y presión sobre los salares
El caso adquiere mayor relevancia porque Ascotán fue incluido entre los seis salares priorizados para futuros procesos de extracción de litio en el país. Estos territorios concentran una parte importante del interés de empresas internacionales para desarrollar proyectos en Chile.
Especialistas han advertido que la apertura de salares con algún grado de protección genera riesgos para su conservación, especialmente cuando aún se encuentran en proceso de evaluación para determinar su resguardo bajo nuevas normativas ambientales.
En este contexto, la investigación penal en curso busca establecer la magnitud del daño causado en la vertiente intervenida, mientras la comunidad insiste en la necesidad de proteger un ecosistema clave tanto para la biodiversidad como para su identidad territorial.