martes 29 de septiembre de 2026

Científicos explican que vivimos una pausa en la mega sequía aunque se mantiene la tendencia de aridificación

En estos años se recuperaron los niveles de lluvia previos a la mega sequía pero las proyecciones climáticas muestran tendencia seca y con calor en Chile central.

29 de septiembre de 2026 - 07:35

¿Por qué hay mega sequía?

Según explica el investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), René Garreaud, las condiciones que propician la mega sequía son las siguientes:

  • La presencia anormal de altas presiones en sectores subtropicales del Pacífico sur oriental frente a las costas de Chile.
  • Bajas presiones en la periferia Antártica.
  • Una zona al este de Nueva Zelanda que muestra un marcado calentamiento superficial y que es conocida como mancha cálida.

Garreaud declara que estas condiciones están relacionadas con el cambio climático y que se han mantenido por más de cuatro décadas, y también explican por qué se mantendrá a futuro una tendencia a que haya menos lluvias en Chile central.

Entre 2010 y 2022 esta tendencia de aridificación se vio reforzada por factores naturales que dieron origen a la mega sequía. Según el especialista, en la década actual (2021 - 2030), ya contamos con dos y seguramente tres años con lluvias que volvieron a alcanzar los promedios previos a la mega sequía. Por esto, “podemos decir que en esta década se ha interrumpido la megasequía”, explica.

Calor, sequía y viento en la cordillera

Llamado viento Raco en la zona central y Puelche en el sur de Chile, el viento que se calienta y se seca al descender de la cordillera de los Andes en verano, ha generado olas de calor intenso sobre los valles del país desde que se tienen registros.

Pero ahora el cambio climático provoca que el aire de por sí ya esté más caliente, y eso exacerba el efecto de este viento generando calores extremos en algunas ciudades del país como Chillán, Talca y Santiago, tal como han explicado meteorólogos al analizar las temperaturas de este verano.

Ya en 2024, estudios del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), analizaban la intensificación de este fenómeno y su interacción con el cambio climático: “Si el mismo viento ocurriese en los 80, habría producido una ola de calor de 35 grados. Pero en 2024, la ola de calor será más intensa, porque el aire actual está a mayor temperatura”, explicó el investigador René Garreaud sobre el estudio.

De esta forma, concluyen que el cambio climático está haciendo más frecuentes y extremas las olas de calor en los valles del país. Esto también se suma a un estudio que proyecta una reducción de las lluvias y un aumento de hasta 5° en la temperatura media de la cordillera de los Andes al 2080.

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