Preocupantes resultados arrojó el estudio "CMIP6 Proyecciones de Precipitación y Temperatura para Chile". Según la investigación, para el año 2100, se predice que la temperatura en la Cordillera de los Andes habrá aumentado al menos 5°C y las precipitaciones en Chile central disminuirán un 30%.
Según indicaron a La Tercera los investigadores del estudio, estas predicciones indican que no solo lloverá menos, sino que también nevará menos y la poca nieve que caiga se derretirá rápidamente debido al aumento de la temperatura, reduciendo drásticamente la disponibilidad de agua en la zona central de Chile, afectando particularmente a los valles.
También mencionan un fenómeno similar ocurrido hace 6.500 años, donde un fuerte aumento de la temperatura provocó el secamiento de paliolagunas de la Pampa del Tamarugal, llevando a la extinción de especies locales y alejando los asentamientos humanos, según confirman los registros arqueológicos.
El estudio estima que el aumento de la temperatura en la Cordillera de los Andes causará cambios ecosistémicos y alterará el balance hídrico de los salares. Además, como la temperatura mínima aumentará, la distribución de las especies cambiará, afectando los flujos y la interacción entre los ecosistemas.
Para mitigar este panorama, proponen adaptar los modelos actuales de disponibilidad de agua y de hidrología superficial, incorporando los nuevos datos obtenidos de las investigaciones recientes, para asegurar la disponibilidad hídrica a las próximas generaciones.