El video de un coipo caminando por las veredas de Melipilla y entrando a una botillería se hizo viral en las últimas semanas. El hecho se repitió a los pocos días, con otro coipo que fue avistado recorriendo la zona urbana de la comuna y que tuvo que ser rescatado de una jauría de perros que lo estaba persiguiendo.
Aunuqe parezcan hechos anecdóticos, ambos sucesos ilustran una realidad creciente sobre el impacto que tiene la expansión urbana en el hábitat natural cada vez más fragmentado de especies nativas. En el caso del coipo, también se trata de una especie vulnerable, protegida por la ley de caza.
Ambos coipos fueron rescatados por personal del Servicio Agrícola Ganadero (SAG) o por seguridad municipal, y liberados en zonas naturales. Autoridades locales aprovecharon los hechos para recordar que está prohibido cazar a estos animales, y recomendaron llamar al SAG, o en caso de no respuesta a Carabineros, a respetar el espacio del animal, y sobre todo a no acercarse con mascotas.
Coipo, el capibara chileno
El coipo es el roedor más grande que existe en Chile y es nativo. Su nombre viene del mapudungún y se traduce como animal de río. También es conocido por ser el animal mascota de Conaf, llamado Forestín. En su historia, estuvo en peligro debido la venta de su piel que se usaba para confeccionar abrigos de lujo. Ahora, su caza está regulada y limitada por ley.
Está clasificado como una especie vulnerable en la zona central de Chile, donde la sequía y la presión inmobiliaria amenazan el hábitat y las poblaciones de esta especie, cuyo modo de vida se desarrolla alrededor de cuerpos de agua como humedales, lagunas, ríos y esteros donde hay vegetación acuática.