Rodeada de geositios y montañas nevadas, la zona de Alto Maule en la comuna de San Clemente vive una disputa donde vecinos, organizaciones de turismo y medio ambiente y autoridades locales y regionales rechazan la instalación de una línea eléctrica de la empresa ENEL.
El proyecto de interconexión regional de interés privado Los Cóndores - Río Diamante conecta Chile y Argentina con una línea eléctrica para intercambiar energía. En el lado chileno, contempla la instalación de 76 torres de alta tensión a lo largo de 26 kilómetros de la cordillera maulina. La zona ha sido escenario de disputa por la instalación de proyectos eléctricos durante décadas.
El proyecto actual está culminando su proceso de evaluación ambiental y deberá ser votado en las próximas semanas por la Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA) regional. En los últimos días, diversas autoridades locales manifestaron su rechazo al proyecto, alegando que va en contra de los planes de desarrollo comunal basados en el turismo de montaña y patrimonial.
Entre las autoridades que manifestaron su rechazo está el Gobierno Regional del Maule, el alcalde de San Clemente, Juan Rojas Vergara, y la senadora por la región, Beatriz Sánchez. El movimiento Salvemos Alto Maule que reúne a 80 organizaciones ambientales, juntas de vecinos, gremios turísticos y de comercio, ha llevado adelante la oposición al proyecto.
Alto Maule
El lugar cruza una zona emblemática para el turismo de montaña, con geositios de interés como la muela del diablo, los monjes blancos, el Valle de los Cóndores con más de 400 rutas equipadas de escalada deportiva, la cascada invertida donde por efecto del viento el agua sube en vez de bajar, o la Laguna del Maule.
Se trata de una zona prístina pero accesible que recibe cientos de turistas al año. Según la vocera de Salvemos Alto Maule y guía turística Bárbara Meneses, en el último año aumentó en 149% la cantidad de visitantes de otros países a la zona, y en invierno recibieron 348 mil turistas en total.
La ruta está siendo postulada para ser reconocida como Geoparque de la UNESCO, y una comisión evaluadora internacional visitará el lugar en agosto de este año para decidir sobre dicha solicitud.
La zona es cruzada por el paso pehuenche, una ruta que hoy es carretera pero que fue utilizada desde antes de la colonia por pueblos indígenas y arrieros para cruzar la cordillera e intercambiar sal, quesos y ganado. En este lugar se realiza cada febrero el tradicional abrazo del pehuenche; un encuentro entre chilenos y argentinos que el año pasado reunió a más de 15 mil personas.
El lugar también es habitado por fauna nativa en estado de amenaza como el cóndor andino, el tucu tucu del maule, la planta recién descubierta llamada viola imbricata, o el sapo de pecho espinoso (alsodes pehuenche) que es micro endémico, lo que quiere decir que solo existe en ese lugar específico y en ninguna otra parte del país ni del mundo.
Línea eléctrica y turismo
El sector está ubicado en la parte alta de la cuenca del río Maule. Este cuerpo de agua ha sido por años motivo de disputa entre la inversión energética y el desarrollo local, ya que se han instalado 12 hidroeléctricas acompañadas de infraestructura de tendido eléctrico.
Desde el movimiento Salvemos Alto Maipo declaran que están solicitando audiencias por ley de lobby con las Seremis que integran la COEVA que decidirá pronto sobre el proyecto, mientras organizan una marcha para convocar a la ciudadanía y mostrar el descontento que existe sobre el proyecto.
Declaran que la zona, de alta belleza natural y valor patrimonial y turístico quedará fragmentada por las torres que pueden tener hasta 45 metros de altura. “San Clemente ya ha soportado una enorme carga por el desarrollo energético”, declara por su parte la senadora Beatriz Sánchez.
El Consejo Regional de la región del Maule realizó una votación la pasada semana donde, en votación unánime, los 20 consejeros manifestaron su rechazo al proyecto. Se trata de una votación simbólica y no vinculante pero manifiesta la posición de las autoridades regionales contra el proyecto, sumándose al comunicado de rechazo del Gobierno Regional y de la Municipalidad de San Clemente.