martes 16 de junio de 2026

Sostenibilidad agrícola sin plaguicidas: bandas florales eliminan el 80% de los agroquímicos en calabazas

3 años de ensayos del CEAF demostraron que las franjas de flores son un ejemplo en sostenibilidad al atraer depredadores naturales y reducir uso de plaguicidas.

16 de junio de 2026 - 20:00

El Centro de Estudios Avanzados en Fruticultura (CEAF) validó el uso de bandas florales como estrategia de control biológico del pulgón del melón en cultivos de calabaza, posicionándose como un ejemplo en sostenibilidad agrícola al permitir la reducción considerable de plaguicidas.

Tras tres años de ensayos, los resultados muestran una reducción significativa en el uso de agroquímicos: de entre 15 y 20 aplicaciones por temporada a solo cuatro.

La investigación estuvo a cargo de Álvaro Henríquez, investigador asistente y magíster en Ecología Aplicada de la Línea de Investigación Hortícola del CEAF.

Las bandas florales son franjas de vegetación introducidas intencionalmente en predios agrícolas que, en lugar de eliminar plagas con químicos, diseñan un entorno que atrae y sostiene a los enemigos naturales de los insectos dañinos.

"Son como estrategias de mitigación a la crisis ecológica que tenemos con la agricultura actualmente. Los insecticidas pueden afectar, por ejemplo, a las abejas que llegan a polinizar nuestras plantas de calabaza. No solamente va a atacar al bicho que no quieres sino que a todos los demás", explicó Henríquez.

Sostenibilidad y biodiversidad: ¿Qué plantas componen las bandas florales?

El diseño de estas bandas no es arbitrario. Su eficacia depende de seleccionar familias botánicas cuyas estructuras florales sean accesibles para los insectos benéficos, con floración escalonada durante todo el año.

Entre las especies utilizadas destacan plantas de las familias Asteraceae —maravilla, caléndula, cosmos—, Lamiaceae —romero, lavanda, menta— y Brassicaceae, como el aliso.

A estas se suman cereales como maíz, avena y cebada, que no aportan néctar pero funcionan como reservorios de pulgones inofensivos para la calabaza, alimentando a los depredadores antes de que aparezca la plaga real.

Las observaciones en terreno registraron la presencia de chinitas, crisopas y microavispas parasitoides como principales controladores del pulgón. Además, se identificaron arañas lobo en la base de las plantas y aves como gorriones y queltehues recorriendo activamente las líneas de cultivo.

El sistema apunta también a proteger la salud de los trabajadores agrícolas, quienes quedan expuestos a los agroquímicos en cada aplicación. Por ello, el CEAF promueve actualmente la práctica mediante talleres territoriales dirigidos a pequeños agricultores.

En paralelo, las bandas florales están siendo utilizadas para resguardar un proyecto de mejoramiento genético de portainjertos de cucurbitáceas liderado por el Dr. Ariel Salvatierra, investigador principal de la Línea Hortícola del CEAF, en colaboración con la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN).

Las semillas de calabaza utilizadas en ese proyecto fueron irradiadas con radiación gamma en el marco del proyecto CHI5055, lo que hace crítico mantener el cultivo libre de plaguicidas.

Sigue leyendo
LO QUE SE LEE AHORA
Fabián Fuentealba, de CBRE Chile, explicó los avances en sostenibilidad inmobiliaria: certificación LEED Gold con 76 puntos y meta de cero emisiones al 2040.

Las más leídas

Te Puede Interesar