lunes 10 de agosto de 2026

130 años después: el futuro de San Miguel no puede seguir esperando

Gobernar una comuna no puede reducirse a responder las urgencias del presente; exige anticipar los desafíos de la próxima década y construir políticas que trasciendan los ciclos electorales.

10 de agosto de 2026 - 05:00

Hoy 10 de agosto, San Miguel cumple 130 años. Son trece décadas de historia que han convertido a nuestra comuna en un referente del desarrollo urbano de Santiago, con identidad barrial, patrimonio y una ubicación privilegiada. Pero el mejor homenaje que podemos hacerle no es mirar con nostalgia el pasado, sino decidir con responsabilidad el futuro.

La conmemoración coincide con un momento decisivo: la elaboración participativa del Plan de Desarrollo Comunal (PLADECO) 2027-2032, el principal instrumento que orientará las políticas públicas y las inversiones de los próximos años. Más que un requisito administrativo, este proceso debe transformarse en un verdadero acuerdo ciudadano sobre la comuna que queremos construir.

Chile enfrenta desafíos que impactan directamente la vida cotidiana: menor crecimiento económico, alto costo de la vida, desconfianza en las instituciones y una persistente preocupación por la seguridad. La Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana (ENUSC 2025) muestra que más del 80% de las personas considera que la delincuencia ha aumentado en el país, una percepción que modifica la forma en que habitamos los espacios públicos y nos relacionamos con nuestros barrios.

San Miguel expresa, a escala comunal, muchas de esas tensiones. Entre los censos de 2017 y 2024 su población creció cerca de un 40%, reflejando uno de los procesos de densificación más intensos del Gran Santiago. Ese crecimiento ha generado nuevas oportunidades, pero también mayores exigencias para la infraestructura, la movilidad, la salud, la educación, las áreas verdes, la seguridad y los servicios municipales.

El crecimiento nunca ha sido el problema. El verdadero desafío es definir para qué crecemos y cómo queremos vivir. Como vecino de San Miguel y exconcejal durante el período 2021-2024, creo que ha llegado el momento de discutir un verdadero proyecto de ciudad. Gobernar una comuna no puede reducirse a responder las urgencias del presente; exige anticipar los desafíos de la próxima década y construir políticas que trasciendan los ciclos electorales.

El nuevo PLADECO debe fijar prioridades claras, metas medibles y mecanismos de evaluación. Debe preguntarse cómo compatibilizar densificación y calidad de vida; cómo recuperar los espacios públicos; cómo fortalecer el comercio local; cómo proteger el patrimonio; cómo ampliar las áreas verdes; cómo enfrentar el cambio climático y cómo hacer de la participación ciudadana una herramienta efectiva de decisión.

A 130 años de su fundación, el desafío ya no es celebrar nuestra historia, sino estar a la altura de ella. Porque el legado de una generación no se mide por las obras que inaugura, sino por la ciudad que deja a quienes vendrán después. Ese debiera ser el horizonte del PLADECO 2027-2032 y el compromiso de todos quienes creemos que San Miguel merece mucho más que administrar su presente: merece construir su futuro.

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