El frío invita a escoger un sistema de calefacción y las condiciones constructivas de los hogares definen el confort y la huella ambiental. Matías Ahumada, académico de la carrera de Ingeniería en Construcción de la Universidad Mayor, repasó en entrevista con El Desconcierto opciones para mejorar el rendimiento térmico en las viviendas y generar menos contaminación.
Nuevas formas de calefacción sustentable buscan generar menos contaminación con aislantes y bombas de calor
El académico Matías Ahumada (UMayor), explica cómo aislar viviendas, sistemas de calefacción con menor contaminación y la nueva norma térmica en construcción.
Mejorar el aislamiento de una vivienda
Uno de los métodos más accesibles para las viviendas ya construidas es el sistema EIFS (Exterior Insulation and Finish System), que consiste en agregar planchas de poliestireno expandido o plumavit sobre la fachada exterior del inmueble. El proceso no requiere demolición: las planchas se fijan con mortero, se refuerzan con una malla y se terminan con un revestimiento exterior.
"Es bastante simple de realizar: este mortero de pega, la plancha de poliestireno expandido, otro mortero con la malla y luego el recubrimiento exterior. Rápido, fácil y relativamente barato", expresó Ahumada. El sistema resulta especialmente aplicable en casas individuales, ya que intervenir la fachada de un departamento implica otra clase de restricciones.
Sin embargo, mejorar los muros no resuelve todo el problema. El académico advirtió que cerca del 30% de la pérdida de calor se produce por renovaciones de aire involuntarias, causadas por imperfecciones constructivas: marcos de puertas o ventanas mal ajustados, o encuentros entre muros que no quedan completamente herméticos.
Estos puntos, conocidos como puentes térmicos, abren caminos por donde el calor se escapa con mayor facilidad. "Si en el encuentro entre el muro y el cielo los aislantes no se encuentran ni cierran el perímetro, ahí va a haber un camino por el que el calor se va a escapar más fácilmente", explicó.
Sistemas de calefacción con menos contaminación
Por la sostenibilidad. Respecto a electrodomésticos, Ahumada situó a las bombas de calor en el primer lugar de eficiencia, ya que aprovechan el calor del ambiente exterior para calentar el interior con un rendimiento elevado. En un escalón inferior ubica a los equipos de aire acondicionado con función calefacción. Lo ideal sería que pudieran funcionar mediante energías renovables.
Más abajo en la escala están las estufas a pellet o a gas, que además de ser menos eficientes energéticamente generan emisiones de CO2 al interior.
"Si uno está en un recinto cerrado con una estufa, al tiempo uno se marea y tiene que ventilar, pero en ese proceso se pierde el calor", apuntó. Por esa razón, recomendó priorizar sistemas eléctricos, aunque reconoció que su costo monetario puede ser más elevado que el del gas o el pellet.
Nueva norma térmica
Además, Ahumada se refirió a la actualización de la norma térmica vigente desde noviembre de 2024, que eleva los estándares de aislación exigidos en la construcción. Uno de sus efectos más concretos es que los muros de hormigón a la vista sin aislante, que con la normativa anterior podían cumplir en ciertos espesores, ahora requerirían paredes excesivamente gruesas para alcanzar los nuevos umbrales.
"Métodos constructivos como el hormigón a la vista por los dos lados normativamente ya debería ir de salida", afirmó.
Por último, el especialista subrayó un elemento frecuentemente soslayado: los cielos falsos y las ventanas representan puntos igual de críticos que los muros en el desempeño térmico de una vivienda, dada la superficie que cubren y el deterioro que provoca la humedad en materiales como la lana mineral.
"La envolvente térmica de una edificación no son solo los muros, sino muros, techos, pisos en algunos casos, ventanas y puertas. Esas cinco cosas hay que tener en cuenta siempre", concluyó.