En Chile se desechan cada año cerca de 140 mil toneladas de neumáticos, el equivalente a unos 6,5 millones de unidades. Muchos terminan en patios, sitios eriazos o vulcanizaciones. "La acumulación de NFU en condiciones inadecuadas genera riesgos ambientales y sanitarios importantes", advierte Francisco Jones, director de la carrera de Ingeniería Industrial de la Universidad Andrés Bello (UNAB).
Quién paga y quién recolecta
Para enfrentar ese escenario, los neumáticos fueron incluidos como producto prioritario de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP). Isidro Peredo, gerente general de RESUR, lo resume así: "Las empresas que ponen productos en el mercado que generan residuos tienen que hacerse cargo de la recolección y valorización de ese residuo". Eso incluye a importadores y marcas de neumáticos, pero también a las automotoras, "porque un auto nuevo viene con neumáticos".
Para cumplir, los productores se agrupan en sistemas colectivos de gestión, que reciben una cuota de sus socios y con ella pagan a empresas que recolectan y a otras que valorizan. El primero en constituirse fue Neuvol, en 2023, como corporación sin fines de lucro. "Buscamos contribuir al desarrollo de una verdadera economía circular", señala su gerente general, Rodolfo Poblete.
Hoy Neuvol reúne a más de 140 socios productores, más de 600 establecimientos generadores, convenios con 75 municipios y asociaciones municipales y una red de 30 gestores.
Sus cifras de cumplimiento de 2025 aún están en revisión por la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA). Uno de sus hitos es la alianza con la Asociación de Municipios MSUR, que a octubre de 2026 ha permitido recuperar 3.295 toneladas en 30 comunas de la Región Metropolitana.
El modelo llega a Llanquihue
Ese esquema se replicó en el sur. Desde julio de 2025, la Asociación de Municipalidades de la Provincia de Llanquihue recolecta neumáticos en sus nueve comunas, en convenio con Neuvol. Según Poblete, desde entonces se han recuperado 760 toneladas, 52 de ellas en septiembre. "Los municipios conocen su territorio, identifican los puntos de generación y facilitan la coordinación con talleres, vulcanizaciones y otros actores locales", destaca.
Katherine Bastida, encargada de valorización de la asociación, detalla la operación. Un camión, con un chofer y un peoneta, retira neumáticos de lunes a viernes en servitecas, vulcanizaciones y patios municipales. Todo llega a la planta PTH, donde los neumáticos se desarman: la banda de rodadura se enfarda y los discos se empaquetan. Desde allí salen entre cuatro y cinco contenedores al mes, principalmente a India, donde el material se usa en pirólisis para producir combustible y en la construcción de carreteras.
Entre enero y septiembre de 2026, la asociación sumó 473,4 toneladas. Abril fue el mes más alto, con 61,4, y mayo el más bajo, con 41,1, caída que Bastida atribuye a la disponibilidad de neumáticos y a fallas del camión. La meta de más de 800 toneladas anuales difícilmente se cumplirá este año, por lo que se trasladó a 2027. "Sabemos que existen neumáticos en muchas partes. Entonces la idea es poder recopilarlos todos", afirma.
Del neumático al gránulo
En Maipú, RESUR, parte del grupo chileno INSER, opera una planta que nació al alero de la Ley REP. Recibe y procesa unas 1.200 toneladas de neumáticos al año. Estos se trituran, se les extrae el metal y la tela, y el 65 a 70% restante, que es caucho, se granula. Ese gránulo se vende para canchas de fútbol, plazas y palmetas de gimnasios.
Peredo aclara que RESUR no trata directamente con quien genera el residuo: "A mí me lo lleva el sistema de gestión, que finalmente le pagó a otro para que lo recolecte y a mí me paga para que lo reciba".
Metas cada vez más altas
Las exigencias crecen. En 2026, los neumáticos de categoría A deben alcanzar un 80% de recolección y un 60% de valorización, mientras la categoría B exige un 25% de valorización. Desde 2030, la categoría A llega al 90% en ambos indicadores y la B, al 100% de valorización.
Ninguno de los entrevistados cuestiona el rumbo. Peredo considera la Ley REP "una de las políticas públicas medioambientales más importantes de los últimos tiempos". Jones coincide en que las metas van en la dirección correcta, aunque "su cumplimiento no puede darse por asegurado". Poblete advierte que se trata de "incrementos muy significativos para una industria que todavía se encuentra en desarrollo".
Los nudos pendientes
El primer obstáculo es territorial. Según Neuvol, la capacidad de valorización instalada no se ajusta a la distribución que exige el decreto, y seis regiones no cuentan con plantas autorizadas. Por eso, el sistema de gestión ve en la revisión del Decreto Supremo N°8 una oportunidad. "No estamos planteando reducir las metas, sino asegurar que puedan cumplirse de manera sostenible", aclara Poblete.
El segundo es la fiscalización. Peredo apunta a los free riders, productores que no financian a ningún sistema de gestión. Según dice, una de cada tres empresas que traen neumáticos al país estaría en esa situación, por lo que pide mayor fiscalización de la SMA.
El tercero, y quizás el más complejo, es qué hacer con lo recuperado. "Hoy día la situación que tenemos no es un problema de cuántos neumáticos vamos a recolectar, sino qué hacemos con el producto después de triturarlo", plantea Peredo, quien recuerda que Europa enfrenta la misma dificultad. Su propuesta es que normas técnicas del Estado incorporen caucho en el asfalto de las carreteras para generar demanda interna.
Jones comparte el diagnóstico: "No basta con exigir que las empresas recuperen materiales si no se fortalecen, paralelamente, las condiciones para utilizarlos". Propone apoyo a la investigación y desarrollo, validación de productos y compras públicas con requisitos verificables de calidad. A su juicio, el principal reto es que los actores "funcionen como una cadena integrada y no como operaciones independientes".
No basta con exigir que las empresas recuperen materiales si no se fortalecen, paralelamente, las condiciones para utilizarlos No basta con exigir que las empresas recuperen materiales si no se fortalecen, paralelamente, las condiciones para utilizarlos
En esa línea, el académico valora las alianzas público-privadas, aunque advierte que deben traducirse en proyectos financiados y resultados concretos, "no quedarse solamente en convenios". Desde Llanquihue, Bastida destaca que el éxito de la ley depende de la articulación entre generadores, municipios y gestores. Poblete lo resume: "El desafío hacia 2030 no es solamente recolectar más neumáticos, sino asegurar que exista capacidad para valorizarlos y mercados capaces de aprovechar los materiales recuperados".
El desafío hacia 2030 no es solamente recolectar más neumáticos, sino asegurar que exista capacidad para valorizarlos y mercados capaces de aprovechar los materiales recuperados El desafío hacia 2030 no es solamente recolectar más neumáticos, sino asegurar que exista capacidad para valorizarlos y mercados capaces de aprovechar los materiales recuperados