A propósito de los dos terremotos de intensidad 7,2 y 7,5 en la Escala de Richter, que azotaron Venezuela en la zona del municipio Montalbán en el Estado de Carabobo, dejando edificios completos derrumbados y más de un centenar de personas fallecidas, en El Desconcierto quisimos indagar en una construcción sostenible canadiense diseñada para enfrentar estos fenómenos.
Se trata de The Hive, un edificio de oficinas de diez pisos situado en Vancouver, Canadá, que se posiciona como la estructura de madera con la mayor resistencia sísmica de América del Norte.
Con una superficie de 15.000 metros cuadrados y una fachada inspirada en la forma de un panal de abejas, el proyecto destaca por su diseño e innovación estructural.
En contraste de los edificios convencionales, que suelen depender de núcleos centrales de hormigón para resistir terremotos, The Hive utiliza un sistema perimetral de arriostramientos de madera laminada y muros de madera contralaminada (CLT), complementados con amortiguadores sísmicos capaces de disipar energía y ayudar a que la estructura recupere su posición luego de un sismo.
Uso de madera y una menor huella ambiental
Los cuatro niveles subterráneos y la planta baja fueron construidos en hormigón, mientras que los nueve niveles superiores utilizan principalmente madera masiva industrializada, incluyendo vigas y columnas de madera laminada encolada y paneles CLT. La estructura incorpora además componentes de acero en puntos estratégicos de conexión.
El proyecto significa un avance para la industria de la construcción sostenible. Gracias al uso extensivo de madera de ingeniería, el edificio almacena miles de toneladas de dióxido de carbono, contribuyendo a reducir significativamente su huella ambiental. Además, opera con sistemas completamente electrificados y apunta a certificaciones de alto desempeño energético.
Ejemplo en edificaciones sostenibles
Diseñado por la firma DIALOG y desarrollado por BentallGreenOak, The Hive ha necesitado años de investigación, ensayos estructurales y pruebas de desempeño sísmico. Las autoridades federales y provinciales de Canadá destinaron millones de dólares para respaldar estudios sobre comportamiento estructural, seguridad contra incendios y viabilidad constructiva, con el fin de abrir camino a futuras edificaciones de madera en zonas sísmicas.
En mayo de 2026, el edificio culminó su fase estructural quedando pendientes principalmente las terminaciones interiores y la habilitación de los espacios. Se espera que el edificio esté plenamente operativo durante 2027, cuando albergará la sede de la Insurance Corporation of British Columbia (ICBC).
Más allá de su función como edificio corporativo, The Hive es visto por especialistas como una demostración de que la madera de ingeniería puede competir con el acero y el hormigón en proyectos de gran escala.
Su éxito podría acelerar la adopción de nuevas generaciones de edificios sostenibles capaces de combinar reducción de emisiones, eficiencia energética y resiliencia sísmica.
Para muchos ingenieros y arquitectos, el proyecto marca el comienzo de una nueva etapa: la transición de la madera masiva desde una tecnología experimental hacia una solución constructiva de uso cada vez más frecuente en las ciudades del futuro.
Construcciones sostenibles anti-terremotos en Chile
Las construcciones sostenibles anti-terremotos en Chile combinan las estrictas normativas sísmicas del país (como la norma NCh433) con prácticas ecológicas. Estas recurren a materiales renovables o reciclados como el acero galvanizado, madera laminada y hormigón de bajo impacto, integrando aisladores sísmicos para disipar la energía de los movimientos telúricos.
Los pilares de la construcción sostenible y segura en Chile se dividen en tres categorías. El aislamiento sísmico y los disipadores son tecnologías de punta que separan la estructura del suelo o absorben la energía. Aquello evita daños estructurales graves durante un evento.
En nuestro país se impulsa el uso de madera de pino radiata combinada con hormigón con el propósito de generar una respuesta efectiva frente a los sismos.
Además, se usa acero galvanizado o metalcon, material muy eficiente contra los terremotos, reciclable y rápido de instalar. Empresas locales, como Cintac, fabrican estos perfiles para crear estructuras ligeras y seguras.
La seguridad es la máxima prioridad y toda edificación debe cumplir con el diseño sísmico de la NCh433 y otras normas de construcción. Esto garantiza que, ante un terremoto de gran magnitud, el edificio pueda deformarse y balancearse sin colapsar, protegiendo así la vida de las personas.