Los consumidores continúan incorporando criterios de sostenibilidad al momento de comprar juguetes, pero esa intención todavía choca con un factor decisivo: el precio. Esa es una de las principales conclusiones del estudio "El consumidor sostenible de juguetes 2025", elaborado por el Instituto Tecnológico de Producto Infantil y de Ocio (AIJU), que analiza cómo evolucionan las preferencias de compra en distintos mercados europeos.
La investigación muestra que las familias valoran cada vez más aspectos como los materiales reciclados o renovables, los envases con menor impacto ambiental y los procesos de fabricación responsables, aunque también demandan que este tipo de productos sean más asequibles para facilitar su masificación.
La sostenibilidad gana terreno en la compra de juguetes
Según los resultados difundidos por el portal Interempresas a partir del informe de AIJU, la preocupación por el impacto ambiental de los juguetes sigue creciendo entre los consumidores.
El estudio identifica un interés cada vez mayor por productos fabricados con madera certificada, materiales reciclados o bioplásticos, además de embalajes con menos plástico y mayor información sobre el origen de los materiales. También aumenta la importancia atribuida a la durabilidad del juguete y a la posibilidad de reciclarlo al finalizar su vida útil.
No obstante, el informe advierte que el compromiso ambiental no siempre se traduce en la compra efectiva. La principal barrera continúa siendo el costo, especialmente en un contexto donde muchas familias priorizan controlar su presupuesto.
El precio sigue siendo el principal freno
Aunque una parte importante de los consumidores manifiesta su disposición a elegir alternativas más sostenibles, el estudio concluye que el precio continúa siendo el factor más determinante en la decisión final de compra.
Por esa razón, los investigadores sostienen que el desafío para fabricantes y distribuidores consiste en desarrollar productos sostenibles que puedan competir en precio con los juguetes tradicionales, evitando que el cuidado del medioambiente sea percibido como un atributo reservado únicamente para productos de mayor valor.
Información clara y certificaciones generan mayor confianza
Otro aspecto destacado por la investigación es la creciente importancia de la transparencia.
Los consumidores valoran que los envases expliquen claramente los materiales utilizados, las certificaciones ambientales y las medidas adoptadas durante la fabricación. Esa información facilita la decisión de compra y fortalece la confianza hacia las marcas.
El informe también concluye que los sellos reconocidos y las certificaciones independientes ayudan a reducir la incertidumbre frente a los llamados atributos "verdes", un aspecto cada vez más relevante para quienes buscan consumir de manera responsable.
La industria enfrenta el desafío de equilibrar sostenibilidad y accesibilidad
Los resultados del estudio plantean un reto para el sector juguetero: avanzar hacia una producción con menor impacto ambiental sin trasladar completamente esos costos al consumidor.
Los investigadores sostienen que el crecimiento del mercado de juguetes sostenibles dependerá, en buena medida, de la capacidad de la industria para ofrecer alternativas con precios competitivos, materiales responsables y una comunicación transparente sobre sus beneficios ambientales.
De esta forma, la sostenibilidad deja de ser un atributo complementario para transformarse en un factor estratégico dentro de la industria del juguete, siempre que vaya acompañada de una oferta económicamente accesible para un mayor número de familias.