Durante la temporada de invierno, el secado de ropa se vuelve más complicado y los hogares tienen que acudir a electrodomésticos como la secadora o los radiadores para poder quitar la humedad lo más rápido posible. No obstante, estos utensilios consumen altas cantidades de energía, lo que se refleja en un gasto mayor a fin de mes.
Para ayudar a los lectores de El Desconcierto, compartimos los consejos de Wendy Graham, especialista en sostenibilidad y fundadora del blog Moral Fibres, quien tiene una serie de consejos prácticos para secar la ropa en interiores de forma eficiente, saludable y sin afectar el bolsillo.
Alto consumo energético
Uno de los errores más comunes al intentar secar ropa dentro de casa es colocarla directamente sobre el radiador. Aunque puede parecer una solución lógica y rápida, Wendy advierte que este método es contraproducente desde el punto de vista energético.
“Colgar la ropa mojada sobre el radiador hace que la caldera trabaje más para alcanzar la temperatura deseada. Por lo tanto, se tarda más y se consume más energía para calentar la casa, lo que a la larga significa un mayor gasto”, explica.
Además, esto puede generar humedad en el ambiente, lo que puede afectar la estética del hogar, con manchas y moho en las paredes.
Mejor alternativa: el tendedero
En vez de recurrir a la secadora o a los radiadores, la recomendación de Graham es utilizar un tendedero interior, pero poniendo especial énfasis en la ventilación.
La ropa recién lavada puede contener hasta tres litros de agua, y si ese vapor no se evacúa adecuadamente, puede acumularse en forma de condensación en paredes y ventanas. A largo plazo, esta humedad puede producir problemas respiratorios, particularmente en personas alérgicas o con asma.
Por eso, Wendy recomienda una medida simple pero efectiva: “Cierra la puerta de la habitación donde estés secando la ropa y abre una ventana”, dice. Este pequeño gesto acelera el proceso de secado y reduce los niveles de humedad en el ambiente.
Si abrir una ventana no es viable por frío, lluvia o viento, otra opción es aprovechar los extractores de aire del baño o la cocina.
“Si puedes secar la ropa en la cocina o el baño, entonces hacer funcionar el extractor de aire, si tienes uno, también ayudará”, sugiere. Añade que estos dispositivos consumen muy poca electricidad en comparación con una secadora, por lo que son una alternativa mucho más eficiente.
Otros consejos
También se recomienda usar un deshumidificador, ya que estos ayudan a absorber toda el agua que suelta la ropa en el aire.
Por otra parte, la técnica del "arcoíris colgante" consiste en colocar las prendas largas a los lados y las cortas en el centro. Esto crea un espacio en forma de U que ayuda a que el aire circule mejor por debajo.
Finalmente, es necesario abrir las ventanas al menos 10 minutos al día para sacar el aire húmedo. Si no lo haces, la ropa tardará más en secarse.