martes 09 de junio de 2026

Combustible líquido hecho de CO2: El proyecto de transición energética que reduce 50% de emisiones

Se trata de un proyecto que impulsa la transición energética al disminuir la dependencia global a los combustibles fósiles emitiendo menos contaminación.

9 de junio de 2026 - 20:00

Un equipo de investigadores en Corea del Sur logró dar un paso relevante en la transición energética al convertir dióxido de carbono en combustibles líquidos, abriendo nuevas posibilidades para reutilizar emisiones contaminantes en procesos productivos.

El avance, liderado por el Instituto Coreano de Investigación en Tecnología Química (KRICT), ya se encuentra en fase experimental avanzada, con una planta piloto capaz de generar cerca de 50 kilos diarios de combustible sintético.

La iniciativa apunta a transformar el CO2 —tradicionalmente considerado un desecho— en una fuente alternativa de energía, simplificando el proceso mediante un sistema químico más directo, a diferencia de los métodos industriales, que requieren múltiples etapas, altas temperaturas y un elevado consumo energético.

Eficiencia en hasta un 50%

El método se basa en la hidrogenación directa, una reacción en la que el dióxido de carbono se combina con hidrógeno dentro de un único sistema catalítico. Gracias a este mecanismo, los investigadores lograron alcanzar una eficiencia cercana al 50% en la generación de hidrocarburos líquidos.

Además, el proceso permite reutilizar los materiales que no reaccionan completamente en una primera etapa, lo que mejora el aprovechamiento de recursos y reduce las pérdidas propias de la producción industrial.

El combustible obtenido no deriva del petróleo, sino de carbono capturado que, de otro modo, terminaría acumulándose en la atmósfera y contribuyendo al efecto invernadero.

Hacia la transición energética

Uno de los principales aportes de esta innovación es la posibilidad de reutilizar dióxido de carbono ya emitido, transformándolo en un recurso energético en lugar de tratarlo únicamente como residuo contaminante.

Asimismo, la tecnología podría contribuir a disminuir la dependencia global del petróleo convencional y fomentar el desarrollo de modelos de economía circular, en los que los residuos industriales se reincorporan a nuevos ciclos productivos.

Entre los sectores que podrían beneficiarse con esta iniciativa serían la aviación, el transporte marítimo, las refinerías y parte de la industria química, actividades que continúan dependiendo en gran medida de combustibles líquidos tradicionales.

Sin embargo, los expertos advierten que el impacto ambiental de esta tecnología dependerá en gran medida del origen del hidrógeno utilizado en el proceso. Si este proviene de combustibles fósiles, los beneficios climáticos se reducen considerablemente. En cambio, cuando se obtiene a partir de energías renovables, como la solar o la eólica, el sistema adquiere un potencial mucho más sostenible.

Aunque aún enfrenta desafíos técnicos y económicos, el proyecto ya proyecta su expansión a mayor escala. A largo plazo, los investigadores surcoreanos buscan implementar instalaciones capaces de producir más de 100.000 toneladas anuales de combustible sintético.

Durante décadas, el dióxido de carbono fue considerado únicamente uno de los principales responsables del calentamiento global. Sin embargo, avances como este muestran cómo algunas soluciones comienzan a trasladarse desde el laboratorio hacia aplicaciones industriales concretas, en medio de los esfuerzos globales por enfrentar la crisis climática.

Sigue leyendo
LO QUE SE LEE AHORA
Imagen referencial sobre construcción de edificios - Agencia Uno

Las más leídas

Te Puede Interesar