La recuperación de aluminio en Chile dio un paso clave esta semana con la constitución de una mesa de gobernanza público-privada que busca revertir una preocupante realidad: más de 15 mil toneladas de latas de aluminio terminan cada año enterradas como basura en vertederos y rellenos sanitarios del país.
La iniciativa apunta a fortalecer la cadena de reciclaje, mejorar la articulación entre actores y aprovechar el alto valor económico y ambiental de este material.
La denominada Mesa de Gobernanza Multisectorial para la Hoja de Ruta del Reciclaje de Aluminio en Chile fue constituida el pasado 12 de junio y reúne a productores, sistemas de gestión, valorizadores, recicladores de base y representantes del Ministerio del Medio Ambiente. Su principal misión será diseñar un plan de acción para el período 2027-2030 que permita identificar barreras y oportunidades para incrementar las tasas de recuperación de aluminio en el país.
La instancia es coordinada por la organización La Ciudad Posible y cuenta con el respaldo de Ball, uno de los principales productores de envases de aluminio a nivel mundial. Además, participan entidades como ReSimple, ANIR, Kyklos, Volta, Novelis, Mongerch y País Circular, entre otras organizaciones vinculadas al ecosistema del reciclaje.
El desafío del aluminio en Chile
Según los antecedentes presentados por los impulsores del proyecto, Chile recupera actualmente entre el 35% y el 40% de las latas de bebidas de aluminio que consume. Esto significa que cerca del 64% de estos envases termina siendo desechado, pese a que se trata de un material que puede reciclarse indefinidamente sin perder calidad.
La cifra contrasta con la realidad de otros países sudamericanos. Mientras Brasil supera el 95% de reciclaje de latas de aluminio y Argentina y Paraguay registran tasas cercanas al 80% y 90%, respectivamente, Chile aún se mantiene rezagado en la recuperación de este material estratégico.
Economía circular y Ley REP
Los participantes de la mesa sostienen que el aluminio representa una oportunidad relevante para avanzar hacia modelos de economía circular, especialmente en el contexto de la implementación de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (Ley REP). La iniciativa también busca aportar antecedentes técnicos y datos que permitan perfeccionar la normativa vigente e incentivar una mayor valorización de estos residuos.
Uno de los aspectos más destacados es el impacto ambiental asociado al reciclaje de aluminio. De acuerdo con los organizadores, reutilizar este material permite ahorrar alrededor del 95% de la energía requerida para producir aluminio primario, contribuyendo así a la reducción de emisiones y al uso más eficiente de los recursos naturales.
Coordinación para aumentar la recuperación
Entre los desafíos detectados figuran la falta de puntos de acopio visibles, problemas de coordinación entre actores de la cadena de reciclaje, brechas en la gestión de datos y la necesidad de fortalecer la educación ambiental de la ciudadanía. También se advierte que el alto valor económico del aluminio genera dificultades asociadas a la seguridad y trazabilidad del material recuperado.
Desde el Ministerio del Medio Ambiente valoraron la creación de esta instancia, destacando que la participación de todos los eslabones de la cadena permite construir políticas públicas más efectivas y alineadas con la realidad del sector. La expectativa es que la hoja de ruta contribuya a transformar al aluminio en un recurso clave para la economía circular chilena y reduzca significativamente el volumen de residuos que hoy termina en disposición final.
La mesa de gobernanza contará con la participación activa del Ministerio del Medio Ambiente, Re Simple, Metalum, Anir, Cenem, ABInvev, Kyklos, Volta, Acción Empresa, Giro, País Circular, Mongerch, Novelis y Anarch.