La gestión eficiente del agua se ha convertido en uno de los mayores desafíos para la agricultura frente a la crisis climática. En ese escenario, un innovador dispositivo denominado CaviCam podría marcar un antes y un después en el riego de precisión para la fruticultura chilena, al monitorear directamente el estado hídrico de las plantas en tiempo real.
Según informó el Centro de Estudios Avanzados en Fruticultura (CEAF), el Dr. Ismael Opazo, investigador principal de la línea de investigación de Agronomía de la institución, lideró las primeras pruebas realizadas en Chile con esta tecnología desarrollada por científicos de la Universidad de Tasmania, en Australia. Los ensayos demostraron una alta capacidad para detectar con precisión la respuesta de los árboles frente a cambios ambientales o en la disponibilidad de agua.
¿Qué es CaviCam y cómo funciona?
La CaviCam utiliza una técnica denominada dendrometría óptica, mediante una cámara automatizada equipada con iluminación interna que se instala directamente sobre el pecíolo de la hoja, es decir, el pequeño tallo que une la hoja con la rama.
El sistema captura imágenes de alta resolución cada 15 minutos, tanto de día como de noche, registrando variaciones microscópicas en ese órgano vegetal, altamente sensible a los cambios en el contenido de agua de la planta.
Posteriormente, la información se transforma en curvas de comportamiento dinámico accesibles vía Internet, permitiendo conocer en tiempo real cómo responde el árbol frente a las condiciones climáticas y al nivel de humedad disponible.
El "latido" de las plantas permite detectar el estrés hídrico
Uno de los principales hallazgos del estudio es que las plantas presentan un ciclo diario de expansión y contracción de sus tejidos.
Durante la noche alcanzan su máxima hidratación, mientras que durante el día, al aumentar la temperatura y la radiación solar, pierden agua mediante la transpiración y el pecíolo comienza a contraerse. Cuando cae la tarde y disminuye la transpiración, el tejido vuelve a expandirse.
El Dr. Ismael Opazo explicó que este comportamiento actúa como un verdadero "latido" del árbol.
"El pecíolo de la hoja es más sensible que otros órganos de la planta a los factores ambientales o el agua en el suelo. Este órgano se contrae y se dilata rápidamente, reflejando con una alta precisión el potencial hídrico de las plantas". "El pecíolo de la hoja es más sensible que otros órganos de la planta a los factores ambientales o el agua en el suelo. Este órgano se contrae y se dilata rápidamente, reflejando con una alta precisión el potencial hídrico de las plantas".
Una ventaja frente a los sensores tradicionales de humedad
A diferencia de los sensores convencionales, que únicamente miden la humedad presente en determinados puntos del suelo, CaviCam evalúa directamente la condición fisiológica de la planta.
Durante los ensayos realizados por el CEAF, los investigadores detectaron situaciones en las que los sensores de suelo indicaban falta de agua, mientras que el árbol mantenía un estado hídrico óptimo gracias a raíces que accedían a reservas ubicadas fuera del área monitoreada.
Menos sobre riego y una agricultura más eficiente
Las pruebas realizadas durante la última temporada de primavera y verano permitieron validar el funcionamiento del dispositivo mediante comparaciones con sondas tradicionales instaladas hasta 1,20 metros de profundidad.
Los investigadores sostienen que esta tecnología puede contribuir a disminuir una de las prácticas más perjudiciales para la agricultura: el sobre-riego, optimizando tanto el uso del agua como el consumo energético.
Además, el monitoreo continuo del estado hídrico abre nuevas posibilidades para aplicar estrategias de estrés hídrico controlado, especialmente relevantes para mejorar la calidad de la uva vinífera.