La electromovilidad al alza. Las ventas de vehículos eléctricos en Chile crecieron 109,6% en los cuatro primeros meses de 2026 respecto al mismo período del año anterior, y ya representan el 18,3% del mercado total de livianos y medianos. Sin embargo, en ese mismo período, el ritmo de nuevas instalaciones públicas de carga cayó un 49%.
Aumenta la electromovilidad en Chile, pero instalaciones de puntos de carga bajaron un 49% en relación a 2025
Las nuevas instalaciones de carga pública cayeron un 49%. El desarrollo de la electromovilidad no puede carecer de los elementos esenciales para operar.
La radiografía es de Felipe Gutiérrez, gerente general de E-Mobility, empresa chilena fundada en 2018 y que hoy concentra el 20% del segmento de electromovilidad liviana en el país. Un avance para el uso de las energías renovables en el país.
"Los números lo confirman: en los primeros cuatro meses de 2026 las ventas de vehículos de cero y bajas emisiones crecieron 109,6%, y ya representan el 18,3% del mercado total de livianos y medianos. Hace muy poco tiempo eso era impensable", apuntó Gutiérrez en entrevista con El Desconcierto.
El ejecutivo atribuye el cambio no solo a factores económicos, sino también a una transformación cultural. "Las personas ya no preguntan si la electromovilidad funciona. Preguntan cuál es la mejor opción para su caso. Ese cambio de mirada lo dice todo", afirmó.
El alza en el precio de los combustibles —impulsada desde marzo de 2026 por la crisis del Estrecho de Ormuz— también ha acelerado el proceso.
Puntos de carga en Chile
Para Gutiérrez, la caída en las instalaciones públicas representa una señal de alerta. "El sector privado está respondiendo, pero la inversión pública necesita acompañar ese ritmo con más decisión. Es una oportunidad que no podemos dejar pasar", advirtió.
No obstante, el ejecutivo destacó que la electromovilidad liviana —scooters y bicicletas eléctricas— no enfrenta esa barrera de la misma manera, porque no depende de terminales especializados. "Se cargan en cualquier enchufe convencional. Eso democratiza el acceso y elimina una de las principales barreras de entrada", explicó.
El contexto regional también marca el paso. Mientras Chile pasó de 4% a 10% de participación de vehículos enchufables entre febrero y abril de 2026, Uruguay ya alcanza el 39% y Colombia el 22%. Para Gutiérrez, esos números demuestran que "cuando hay condiciones favorables, el mercado responde rápido".
¿Un auto eléctrico estatal?
La pregunta surge a propósito de Olinia, la primera marca estatal de vehículos eléctricos lanzada por el gobierno de México con precios de entre cinco mil y nueve mil dólares, cuya producción a gran escala está prevista para 2027.
El gerente de E-Mobility la consideró "una señal interesante" y aseguró que con precios similares "cambiaría completamente la ecuación para el consumidor chileno".
En cualquier caso, Gutiérrez estima que la masificación real en Chile se alcanzará cuando el país termine un año completo por sobre el 15% de participación de vehículos enchufables, avanzando en la transición energética.
"Todavía estamos en etapa de adopción temprana, y la brecha con Uruguay y Colombia nos dice que hay espacio para crecer mucho, pero también que necesitamos incentivos más decididos para los usuarios", concluyó.