Electromovilidad y transporte público en la RM: 64% menos de contaminación por ruido y casi 4.000 buses en circulación
Santiago afianza su posición como referente global en transporte público sustentable, según revela el 2° Informe de Electromovilidad 2025, elaborado por el Directorio de Transporte Público Metropolitano (DTPM) con el apoyo del Centro de Movilidad Sostenible (CMS).
El estudio se presentó en el marco del Primer Encuentro Latinoamericano de Electromovilidad, instancia que reunió a autoridades, expertos y representantes del sector público y privado, y que contó con la participación del Ministerio de Medio Ambiente y el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones.
Al cierre de 2025, la región Metropolitana cuenta con 3.849 buses eléctricos en operación, lo que representa el 58% de la flota total del sistema RED Movilidad. Solo el año anterior se incorporaron 1.344 nuevas unidades, la cifra anual más alta registrada hasta ahora.
Electromovilidad y eficiencia
De acuerdo con las proyecciones del informe, a marzo de 2026 la flota eléctrica alcanzaría cerca de 4.400 buses, equivalentes al 68% del total operativo, consolidando a Santiago como la ciudad con más buses eléctricos fuera de China.
“Lo que muestra este informe es que la electromovilidad dejó de ser una política marginal para transformarse en una estrategia estructural del transporte público. Los datos confirman que la masificación de buses eléctricos tiene impactos directos en la reducción de emisiones locales, en la eficiencia operativa del sistema y en la calidad de vida urbana, especialmente en comunas históricamente más expuestas a contaminación”, manifestó Sebastián Galarza, director ejecutivo del Centro de Movilidad Sostenible.
El informe también destaca el avance en infraestructura: RED Movilidad dispone actualmente de 73 terminales de buses, de los cuales 45 son electroterminales, equivalentes al 61% del total, distribuidos en 15 comunas de la región. La proyección es alcanzar 55 electroterminales en marzo de 2026, fortaleciendo la operación y expansión del sistema eléctrico.
Mediciones ambientales positivas
Entre 2018 y 2025, las emisiones locales de óxidos de nitrógeno se redujeron en un 93,6% y el material particulado fino (MP2,5) en un 74,4%. A ello se suman reducciones de ruido urbano, con bajas de hasta 64% en el eje Alameda y 54% en el eje Santa Rosa, mejorando directamente la calidad de vida de habitantes y transeúntes.
“La experiencia de Santiago demuestra que es posible avanzar hacia sistemas de transporte cero emisiones de forma sostenible en lo ambiental y eficiente en lo económico. La electromovilidad bien diseñada genera ahorros, reduce contaminación y se transforma en una política pública replicable para otras ciudades del país”, añadió Galarza.
Desde el punto de vista económico, el informe revela que las licitaciones implementadas han permitido una reducción del 66% en el consumo energético por bus y una disminución del 44% en los costos de mantenimiento, lo que se ha traducido en ahorros relevantes para el sistema.