A menos de dos semanas para el inicio de Fiestas Patrias, el país da la bienvenida a septiembre con el alza de desempleo más alta de los últimos cinco años (9,5%) y con la mayor caída de la economía en un año (1,5% según el Imacec de julio de 2026). A ello, se sumará una nueva alza en el valor de los combustibles.
Tal como adelantaba el ministro de Hacienda Jorge Quiroz, el mercado internacional de los hidrocarburos se encuentra tensionado debido a los conflictos armados en Medio Oriente, zona que alberga casi la mitad de la reserva mundial del petróleo, lo que se traduciría para Chile en alzas de hasta $200 en las próximas semanas.
Al ser septiembre un mes en donde crece la demanda de alimentos como carnes, harina para preparar empanadas, bebidas alcohólicas, verduras y acompañamientos, además de que un parte de los chilenos se toma vacaciones express para visitar otras regiones, surge la duda de cómo impactarán las alzas de los combustibles durante las celebraciones y en los bolsillos de las familias.
Fiestas Patrias: cuánto subirían los combustibles
Frente al anuncio del ministro Quiroz, la analista de mercados Emanoelle Santos, de XTB Inversiones, entregó sus estimaciones a El Desconcierto proyectando nuevas alzas a contar del jueves 10 de septiembre, tanto para la gasolina y el diésel.
La especialista prevé la siguiente variación: “nuestra proyección contempla un aumento de entre $32 y $38 por litro para la gasolina de 93 octanos y entre $32 y $39 para la de 97". Por lo tanto, "mantenemos un escenario central cercano a $35”.
En relación al diésel durante esa misma semana, el valor podría oscilar entre $85 y $105 por litro. Recordemos que el ministro Quiroz informó sobre una "segunda y tercera alza", que impactaría a este hidrocarburo en las próximas semanas en hasta $200.
Para Santos, esta proyección no es una exageración y reitera que este incremento se realizaría en varios ajustes durante las próximas semanas. Por eso, “no esperamos que esos $200 se materialicen en un único ajuste”.
¿Cuándo llenar el estanque?
Considerando las proyecciones, la recomendación de Santos es llenar el estanque antes del jueves 10 de septiembre “y no antes del 17”.
En ese sentido, “adelantar una carga que igualmente se iba a realizar puede generar un ahorro”. Sin embargo, debe hacerse con moderación: “no recomendaríamos acumular combustible ni realizar compras extraordinarias, especialmente porque la trayectoria posterior dependerá de cómo evolucionen el conflicto, los productos refinados y el tipo de cambio”.
Por lo tanto, para el jueves 17 de septiembre: “no esperamos una nueva variación mayorista, debido al esquema de ajustes cada 21 días”.
Recordemos que la Empresa Nacional del Petróleo (Enap) todos los miércoles publica su informe de estimación de precios, independiente de que existan variaciones en el valor de los combustibles o no. Sin embargo, las alzas o bajas se reportan en un lapso de tres semanas.
Alimentos y viajes: ¿cómo impacta el alza a mi bolsillo?
Cuando el precio del diésel sube, incide principalmente en el valor de los alimentos y el transporte. “Un diésel más caro aumenta los costos de transporte, almacenamiento y distribución, por lo que puede reforzar las alzas de alimentos”, explica la analista de mercados. Sin embargo, “no esperamos un traspaso proporcional ni inmediato”.
Frente al consumo de carne, y previo a las Fiestas Patrias, “puede haber presión logística, pero su precio depende además de oferta, importaciones y demanda, por lo que no se puede atribuir cada aumento al combustible”.
Por el contrario, en donde sí podría reflejarse un mayor aumento de precios es los servicios de transporte: “En buses interurbanos el efecto puede ser más directo por la importancia del diésel en sus costos”. Mientras que en el transporte público regulado, “el combustible es solo uno de varios componentes tarifarios”.
Además, los valores en Santiago son definidos por el Panel de Expertos del Transporte Público, y los reajustes se realizan una vez al año y dependen también de otras variables como los costos de operación, la inflación, el valor del dólar y el costo de la mano de obra.
De hecho, explica Santos que el valor de los combustibles y el transporte “representan cerca del 2% de los costos de producción de bienes y servicios consumidos por los hogares”. Es decir, el impacto no es inmediato en el bolsillo de los chilenos, pero esa transmisión hacia otros precios, existe “de manera gradual y heterogénea”.
El tenso mercado internacional del diésel
El diésel es el combustible más usado por el transporte de carga en Chile, un hidrocarburo que se obtiene mediante un proceso de refinación del petróleo y que el país puede importar ya refinado o como crudo para completar el proceso localmente.
Según Santos, aún no es posible afirmar que el ajuste del 10 de septiembre será el peak de esta alza, ya que el mercado internacional del diésel continúa extremadamente tensionado y, si esas condiciones persisten, parte de la presión podría trasladarse a una nueva alza a comienzos de octubre.
La analista explica que el problema actual está especialmente concentrado en el mercado de productos refinados: la prima internacional del diésel sobre el petróleo ha superado recientemente los US$100 por barril en Europa, mientras que las referencias de importación utilizadas por Chile continuaron aumentando durante la última parte de agosto. Con todo, ese escenario podría moderarse si se normalizan las refinerías afectadas y mejora la oferta internacional.
El riesgo, más que el alza de combustibles por sí sola, es que esta coincida con otras presiones que ya afectan el presupuesto familiar: un desempleo de 9,5% deja a los hogares con menos margen para absorber nuevos costos, mientras que los temporales de los últimos meses ya han reducido la disponibilidad de algunas frutas y verduras. Por ahora, el traspaso del alza de combustibles a otros precios sería gradual y heterogéneo, por lo que el golpe no se sentiría de inmediato en la próxima boleta del supermercado, sino de forma paulatina en los próximos meses.