Tras el anuncio de una acusación constitucional y la salida del subsecretario Luis Silva, el ministro de Justicia, Fernando Rabat, aseguró sentirse respaldado por todo su sector y por el presidente José Antonio Kast, en medio de las presiones de la oposición para que deje su cargo.
La crisis en la cartera se originó luego de que se revelaran los 56 decretos que la autoridad firmó y que otorgaron la rebaja de condenas a reos acusados por delitos sexuales contra niñas, niños y adolescentes, además de otros decretos que también concedieron beneficios penitenciarios a criminales de lesa humanidad.
Rabat siente el respaldo de su sector y el presidente
En horas de la mañana de este lunes, el ministro aseguró sentirse el apoyo del oficialismo frente a ola de críticas y ante una próxima acusación constitucional en su contra.
"Siento respaldo del sector, siento el respaldo del señor Presidente de la República", expresó, haciendo hincapié en que el foco está en "buscar solución a los problemas".
En ese sentido, respaldará los proyectos de ley presentados en el Congreso para abordar la materia incluido el ingresado por el Ejecutivo.
Salida de Silva presiona al gobierno
La salida del subsecretario fue tomada por la oposición como "necesario, pero insuficiente", emplazando al presidente Kast a pedir la renuncia del ministro Rabat, quien firmó más decretos que el propio Silva.
Al mismo tiempo, cuestionaron que la salida del subsecretario haya sido tomada tras la publicación de un video que subió la ahora exautoridad —en donde responsabiliza a Rabat por la firma de decretos y el cual no habría contado con "permiso" del ministro—, y no por el hecho mismo en cuestión, que fue rebajar las penas a condenados por delitos graves.
Desde la otra vereda, algunos parlamentarios del oficialismo han causado tensión dentro de la coalición. El diputado Omar Sabat (UDI) dijo hace unos días atrás que el ministro Rabat "tiene que dar un paso al costado" porque el error que cometió fue "garrafal", mientras que la diputada Claudia Mora (RN) calificó la permanencia del secretario de Estado como "insostenible".