En el lenguaje financiero existe un término técnico que hoy levanta advertencias desde el Banco Central tras ser incorporado a la megarreforma del gobierno de José Antonio Kast a través de una indicación presentada por el diputado Héctor Ulloa (PPD) durante su tramitación en la Cámara: el anatocismo.
Se trata del cobro de interés sobre interés. Es decir, ocurre cuando los intereses generados por una deuda o un ahorro se suman al capital inicial. A partir de ese momento, los nuevos intereses no se calculan solo sobre el dinero original, sino sobre el total acumulado, funcionando como una bola de nieve.
Aunque en la práctica es un mecanismo habitual para calcular el valor del dinero en el tiempo, una indicación impulsada originalmente desde el PPD e incorporada en la megarreforma busca prohibirlo por completo en Chile.
La medida ya fue aprobada tanto en la Cámara como en el Senado, pese a que el gobierno intentara eliminar esta norma durante la Comisión de Hacienda de la Cámara Alta. Sin embargo, la voz de alerta llegó desde el máximo regulador económico del país: el Banco Central.
¿Qué advierte el Banco Central sobre la prohibición del anatocismo en la megarreforma?
La propuesta parlamentaria busca reemplazar el artículo 9° de la Ley N° 18.010 para establecer una prohibición tajante: “No se podrá estipular, en ningún caso, el pago de intereses sobre intereses, ni capitalizarlos en cada vencimiento o renovación. Los intereses capitalizados con infracción de lo dispuesto en el inciso anterior serán inoponibles al deudor y no tendrán efecto alguno”.
A través de una minuciosa minuta de 22 páginas enviada al Congreso, el BC recomendó no avanzar con esta iniciativa.
De acuerdo con el análisis técnico del Banco Central, prohibir el anatocismo causará distorsiones que afectarán a las mismas personas que se pretende proteger.
En primer lugar, el crédito no se abaratara ya que los bancos e intermediarios financieros buscarán mantener sus márgenes aplicando tasas de interés mensual simples más altas. En la práctica, el costo total del crédito terminará siendo equivalente al actual.
También advierten castigo a los deudores al día. En los préstamos por cuotas, al no poder cobrar intereses sobre las cuotas atrasadas de quienes caen en mora, las entidades financieras asumirán ese riesgo de antemano, lo que aumentaría la cuota inicial y el interés para todos los clientes, incluidos los que pagan puntualmente.
En la misma línea, el BC sostiene que se produciría un impacto directo en los ahorrantes ya que la prohibición impedirá la capitalización de ganancias en productos masivos como los depósitos a plazo renovables, mermando la rentabilidad del ahorro familiar.
Finalmente, sostiene que la medida no cuenta con precedentes internacionales. El organismo subrayó que en el resto del mundo occidental solo se aplican restricciones acotadas, tal como ya ocurre hoy en el mercado chileno.