El Gobierno cerró la puerta a incorporar a las regiones de Coquimbo y Atacama al fondo de emergencia contemplado en la megarreforma, pese a los graves daños ocasionados por el sistema frontal que mantiene zonas bajo Estado de Catástrofe por las lluvias. La definición fue entregada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, en medio del debate legislativo del proyecto.
La decisión se conoce mientras la Cámara de Diputadas y Diputados discute el tercer trámite constitucional de la iniciativa impulsada por el Ejecutivo, cuya tramitación ha estado marcada por cuestionamientos de la oposición debido a la emergencia climática que afecta a gran parte del país.
Gobierno asegura que existen recursos suficientes
Consultado sobre la posibilidad de ampliar el alcance del fondo de emergencia incluido en la megarreforma para beneficiar a Coquimbo y Atacama, el ministro Jorge Quiroz descartó esa alternativa.
El secretario de Estado sostuvo que el Ejecutivo ya dispone de los recursos necesarios para enfrentar la reconstrucción mediante los mecanismos presupuestarios vigentes, por lo que no considera necesario modificar el proyecto en discusión, según reprodujo Biobío.
Según explicó, el financiamiento para atender a las familias afectadas, reparar infraestructura pública y avanzar en la reconstrucción provendrá de los recursos fiscales disponibles y no del fondo especial contemplado en la reforma. La autoridad reiteró que el Gobierno "cuenta con los recursos" para responder a la emergencia, tal como ya había señalado tras la declaración de zona de catástrofe en las áreas afectadas.
El fondo de emergencia de la megarreforma no será modificado
Quiroz sostuvo que no existe intención de incorporar nuevas regiones al fondo de emergencia establecido en la megarreforma, argumentando que ese instrumento responde a un diseño específico del proyecto y no constituye el mecanismo destinado a enfrentar la actual contingencia climática.
La postura del Ejecutivo surge luego que diversas autoridades y parlamentarios solicitaran mayores recursos para las regiones golpeadas por las intensas precipitaciones, especialmente tras la declaración de zona de catástrofe en la Región de Coquimbo y en la provincia del Huasco, en Atacama.