Este martes se confirmó la detención de ciudadanos chilenos que participaban en una flotilla humanitaria con destino a Franja de Gaza, luego que la embarcación fuera interceptada por fuerzas de Israel en aguas internacionales.
La situación generó preocupación en organizaciones civiles y reacciones políticas en Chile, entre ellas la del Partido Nacional Libertario, que pidió al gobierno activar gestiones diplomáticas urgentes.
Chilenos serán llevados a cárcel de Israel
De acuerdo a la información de la Flotilla Global Sumud, los participantes de la misión civil fueron trasladados por la fuerza hacia un puerto israelí tras un operativo realizado en alta mar.
Entre los detenidos figuran los chilenos Claudio Caiozzi, Carolina Eltit, Víctor Chanfreau e Ignacio Ladrón de Guevara, este último integrante de la delegación española.
Según la información difundida por la organización, el desembarco de los activistas ocurriría durante las próximas horas y posteriormente serían derivados a una prisión israelí. La situación encendió alertas debido a denuncias previas sobre presuntos abusos y malos tratos contra activistas internacionales y prisioneros palestinos.
Partido Nacional Libertario pide intervención del gobierno
Tras conocerse la detención de los activistas, el Partido Nacional Libertario emplazó al gobierno de José Antonio Kast a realizar acciones diplomáticas inmediatas para resguardar la integridad física de los ciudadanos involucrados.
Desde la colectividad oficialista manifestaron preocupación ante la posibilidad de que los detenidos sean sometidos a condiciones de reclusión cuestionadas por organismos internacionales y agrupaciones de derechos humanos.
La situación ocurre en medio de la creciente tensión internacional por el conflicto en Gaza y las restricciones impuestas por Israel al ingreso de ayuda humanitaria al enclave palestino.
Preocupación por denuncias de torturas y malos tratos
En el comunicado difundido por Global Sumud se advierte sobre el historial de denuncias existentes contra Israel por presuntas torturas, aislamiento, abusos físicos y malos tratos hacia rehenes palestinos y activistas extranjeros que manifiestan apoyo a la causa palestina.
Hasta ahora, la Cancillería chilena no había emitido una declaración oficial detallando las gestiones consulares respecto de los ciudadanos detenidos.
La interceptación de la flotilla volvió a poner atención internacional sobre las operaciones marítimas vinculadas al bloqueo de Gaza y el tratamiento que reciben las misiones civiles que buscan ingresar ayuda humanitaria al territorio palestino.