Cerrar termoeléctricas regular salmoneras y proteger salares: Los flancos ambientales que quedaron abiertos para Kast
Se terminó el que prometió ser el primer gobierno ecológico del país en un ambiente de decepción por parte del ambientalismo debido a medidas no alcanzadas o promesas incumplidas, pero también en un momento de preocupación por la llegada al poder de José Antonio Kast y su claro discurso a favor de flexibilizar los estándares ambientales para acelerar la economía.
Entre las principales deudas o procesos que quedan abiertos de cara al nuevo gobierno, están definiciones importantes sobre cómo y qué salares se protegerán ante el aumento exponencial de extracción de litio que se proyecta en el país, el cierre de termoeléctricas que dañan la salud de comunidades además de acelerar el calentamiento global, o la actividad salmonera que está degradando mares supuestamente bajo protección oficial.
Salares protegidos
Organizaciones ambientales y comunidades atacameñas critican que se ha avanzado más rápido en firmar contratos para extraer litio en salares del norte, que en definir y proteger salares prioritarios y evitar que esta minería afecte los acuíferos y el régimen hídrico del que dependen las comunidades del desierto.
Un caso que ejemplifica esto es el del salar de Maricunga, donde ya está en etapa de evaluación ambiental un proyecto de exploración minera de Codelco mientras aún no se crea el Parque Nacional que protegerá parte del salar para evitar daños en el régimen hídrico.
Comunidades colla juntaron firmas para solicitar al gobierno urgencia en la creación de esta área protegida, juntando más de mil firmas ciudadanas. Desde el gobierno se avanzó en la creación de 12 áreas protegidas que resguardan 10 salares o ecosistemas salinos de Atacama y otros 11 de Antofagasta, pero aún quedaron fuera los otros 6 salares cuya protección fue comprometida por el gobierno.
Entre los ecosistemas pendientes de protección quedaron los dos salares más grandes de Chile: el de Atacama y el de Maricunga. En el caso del área protegida para resguardar ciertas partes del salar de Atacama, desde la gran minería manifestaron observaciones al polígono propuesto, buscando achicarlo. Estudios recientes han demostrado que el salar se está hundiendo cada año producto de la actividad minera.
En el caso de salar de Maricunga, vecinos y académicos han alertado que el polígono de protección propuesto deja fuera sitios de nidificación de flamencos identificados por los censos de Conaf, y que los sitios propuestos para sondajes mineros están muy cerca de estas colonias.
Termoeléctricas y salmoneras
Otro gran compromiso ambiental que ha ido avanzando desde 2019 es el de cierre de centrales termoeléctricas a carbón, que por años han dañado la salud y entorno de quienes viven en Tocopilla, Mejillones, Huasco, Quintero Puchuncaví y Coronel, además de contribuir al calentamiento global comprometiendo los compromisos de Chile bajo el Acuerdo de París.
Hasta el momento se han logrado cerrar 14 de las 28 termoeléctricas que operaban en el país, pero según organizaciones como Chile Sustentable los cierres no han aplicado normas sectoriales y ambientales y han dejado pasivos ambientales que siguen afectando a las comunidades. De las otras 14 que quedan por cerrar, 8 de ellas no tienen fecha de compromiso de cierre o reconversión.
Oriundo de la región de Magallanes donde se está viviendo la plena expansión de la industria salmonera, Gabriel Boric prometió al iniciar su gobierno erradicar esta actividad dentro de mares protegidos.
Sin embargo, al menos hay 300 concesiones salmoneras activas dentro de mares bajo protección oficial en el país. Análisis recientes han demostrado que la actividad salmonera incluso está creciendo más rápido dentro de áreas protegidas que fuera de ellas, y muchos de los escándalos ambientales en los que se ha visto envuelta esta industria han ocurrido dentro de estas áreas.
Durante su campaña presidencial y en sus discursos como presidente electo, José Antonio Kast ha manifestado su intención de expandir la industria salmonera y convertir a Chile en la primer potencia mundial de exportación de salmón, criticando la Ley Lafkenche como un obstáculo a este sector.
Durante el último año la salmonicultura chilena ha capturado el interés de medios internacionales que alertan no solo por el daño ambiental que ha generado la producción en las prístinas aguas de la Patagonia, sino también por la alta tasa de muertes de trabajadores y la poca regulación a la que están sujetas estas empresas en el país.
Institucionalidad ambiental
Uno de los grandes puntos de conflicto entre organizaciones ambientales y el gobierno de Gabriel Boric fue el avance de reformas estructurales a la institucionalidad ambiental que, según acusan, están reduciendo los estándares ambientales a los que se acogían los proyectos de inversión en el país.
Esto, en medio de un debate público donde se instaló el concepto de “permisología” para tildar la evaluación ambiental y sectorial de los proyectos de inversión como un obstáculo innecesario para el crecimiento económico. Este mismo concepto ha sido utilizado por el ahora presidente José Antonio Kast.
Académicos, científicos e incluso autoridades de gobierno han levantado la voz contra este concepto, recordando que los permisos sirven para proteger a la seguridad y salud de comunidades que viven cerca de los proyectos que se van a instalar en el país.
Sin embargo, estas reformas siguen en trámite en el Congreso, y el programa de Kast propone profundizar aún más estas transformaciones para reducir los tiempos de evaluación de proyectos y aumentar la inversión.