Luego de la decisión del presidente José Antonio Kast de postergar para marzo de 2027 el traspaso de las áreas protegidas de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) al Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), los trabajadores de la primera organización piden un trabajo integral para evitar un nuevo aplazamiento y reconocen que el recorte de recursos dificulta la labores de cuidado.
En conversación con El Desconcierto, César Bastías, tesorero del sindicato de guardaparques de Conaf, explicó que fueron los primeros en ser informados de la postergación del traspaso tras una reunión junto a las subsecretarías de Medio Ambiente y Agricultura, en conjunto con la dirección de Conaf y del SBAP.
Frente a esta postergación, no expresan mayores preocupaciones. De hecho, "creemos que es el camino correcto", el SBAP "es lo mejor para las áreas protegidas y los guardaparques". Sin embargo, el procedimiento "tiene que ir de la mano con un buen plan para llegar a marzo con todos los requerimientos cubiertos y la disposición de los guardaparques y sindicatos de trabajar en pro de que este traspaso sea un éxito".
El anuncio del presidente despierta sospechas ante un posible desconocimiento de la ministra de Medio Ambiente, Francisca Toledo, quien el pasado fin de semana manifestaba a El Dínamo su alegría tras ser consultada por el traspaso que se haría en marzo.
El retiro de los reglamentos laborales ante Contraloría que alarma a Conaf
Desde el sindicato revelan que algunos pilares del proceso no se estaban cumpliendo, como "la continuidad de las condiciones laborales que tenemos actualmente en Conaf y los temas presupuestarios y de soporte de áreas protegidas que no llegaban a agosto".
Asimismo, "tampoco veíamos un plan claro de trabajo para que estos temas se fueran cumpliendo", sostuvo Bastías. Actualmente, los trabajadores de Conaf se rigen por el Código de Trabajo y no por del Estatuto Administrativo —que regula la relación del Estado y sus funcionarios—. Por lo tanto, "pedimos seguir regidos bajo esa misma condición laboral" de la que hoy dependen.
Es por esta razón que manifiestan su rechazo al retiro de Contraloría de los dos reglamentos laborales que elaboraron para el SBAP, en conjunto con sindicatos de Conaf y funcionarios de Medio Ambiente. El mensaje es claro: "pedimos que sean reincorporados".
Se trata de reglamentos que garantizan las condiciones de trabajo para el SBAP, incluyendo algunos derechos laborales ya existentes.
Por ejemplo, temen perder los permisos laborales de hasta 5 días por fallecimiento de un familiar (cuando la ley contempla solo 3): "a veces colegas que trabajan en la Laguna San Rafael solo para movilizarse requieren un día completo de traslado. En otros casos es más, tenemos el caso de un colega que trabajaba acá y era de Santiago, y cuando se le murió un familiar en tres días no llegaba ni al funeral".
Otros derechos son el adelanto del sueldo en caso de emergencias, facultad que la Dirección del Trabajo otorga a las instituciones, "siempre que no signifiquen un costo adicional para el servicio".
Falta de recursos que impacta a las áreas protegidas
Durante 2025, los guardaparques se movilizaron de diversas formas para visibilizar la falta de recursos que afecta su labor de resguardar las áreas protegidas, y que todavía los mantienen con sueldos que no alcanzan e infraestructura insuficiente, que complejiza el buen desempeño laboral.
En ese sentido, la segunda mayor preocupación para Conaf tiene que ver con el presupuesto. En la actualidad "hay regiones que todavía no tienen directores regionales del SBAP o el equipo de soporte para recibir las áreas protegidas y esto afectará a las regiones que tuvieran la capacidad de dar respuesta a todos los requerimientos que tienen las unidades".
Si bien reconocen que el recorte de recursos por parte del gobierno se implementa de forma transversal a todos los sectores, la realidad es que en su sector "ya veníamos con un presupuesto acotado".
Sin embargo, y considerando la política fiscal del gobierno, sostiene que el SBAP tendría cierta "ventaja" de buscar presupuesto no solo acudiendo al Estado, como por ejemplo, a través del Fondo Naturaleza Chile o mediante inversiones y donaciones. Otra camino también puede ser los "requerimientos de estudios o de filmaciones" que muchas veces generan pagos, recursos que pueden ser invertidos en equipamiento.
De todas formas, consideran que no es lo ideal. Siguen creyendo que "es el Estado de Chile el que tiene que hacerse cargo de las áreas protegidas".