La contaminación ambiental en Santiago sigue siendo un tema de preocupación para las personas pues, aunque aún no comienza oficialmente el invierno, la Región Metropolitana ya acumula 16 episodios críticos de calidad del aire, superando los registros observados a la misma fecha en años anteriores y evidenciando un problema que especialistas atribuyen tanto a las condiciones meteorológicas como a la ausencia de una actualización del principal instrumento de descontaminación de la capital.
El escenario preocupa debido a que los meses históricamente más complejos para la calidad del aire son junio, julio y agosto, por lo que las cifras podrían seguir aumentando durante las próximas semanas.
Contaminación ambiental en Santiago: 16 episodios críticos antes del invierno
De acuerdo con los antecedentes conocidos este lunes, Santiago suma 13 alertas ambientales y tres preemergencias ambientales durante la actual temporada de Gestión de Episodios Críticos (GEC).
La cifra representa uno de los peores balances de los últimos años para esta fecha y se explica, en gran medida, por el déficit de precipitaciones, las bajas temperaturas y los fenómenos de inversión térmica que impiden la dispersión de contaminantes sobre la cuenca de Santiago.
Incluso durante las últimas jornadas, distintos sistemas internacionales de monitoreo ubicaron a la capital chilena entre las ciudades con los peores índices de calidad del aire del planeta.
Santiago sigue operando con un plan de descontaminación desactualizado
De acuerdo a El Mercurio, uno de los elementos que genera mayor preocupación entre expertos es que la Región Metropolitana continúa funcionando con un Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica (PPDA) cuya actualización debía concretarse hace varios años.
La revisión del instrumento estaba contemplada para incorporar nuevas fuentes de contaminación, cambios demográficos y el crecimiento sostenido del parque automotor, factores que han modificado significativamente la realidad ambiental de la capital.
Sin embargo, el proceso sigue pendiente, situación que ha abierto cuestionamientos respecto de la capacidad del Estado para enfrentar de manera efectiva uno de los problemas ambientales más persistentes de Santiago.
Uso de leña y emisiones vehiculares agravan la calidad del aire
Entre las principales fuentes de contaminación identificadas por especialistas aparecen las emisiones vehiculares, especialmente provenientes de motores diésel, además del uso de sistemas de calefacción a leña.
Aunque la utilización de leña está prohibida en la Región Metropolitana durante episodios críticos, expertos advierten que su uso persiste en algunos sectores, especialmente en contextos de vulnerabilidad energética donde muchas familias enfrentan dificultades para acceder a sistemas de calefacción menos contaminantes.
A ello se suman las emisiones industriales y las condiciones geográficas de Santiago, una ciudad rodeada de cordones montañosos que dificultan la ventilación atmosférica durante el invierno.
Restricción vehicular y fiscalizaciones para enfrentar la contaminación
Frente al aumento de los episodios críticos, las autoridades han debido reforzar medidas como la restricción vehicular, la prohibición de encender calefactores a leña, el control de emisiones industriales y la fiscalización de quemas agrícolas.
No obstante, diversos especialistas sostienen que estas acciones son insuficientes si no van acompañadas de políticas estructurales orientadas a reducir las emisiones permanentes y modernizar los instrumentos de gestión ambiental.
Un invierno que podría empeorar la crisis ambiental de Santiago
La preocupación radica en que la temporada más compleja para la calidad del aire recién comienza. Con 16 episodios críticos acumulados antes de la llegada oficial del invierno, la Región Metropolitana enfrenta el riesgo de cerrar 2026 con uno de los peores balances ambientales de los últimos años.
Mientras las autoridades mantienen activas las medidas preventivas, expertos coinciden en que la crisis actual vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de actualizar el plan de descontaminación y avanzar en soluciones de largo plazo para enfrentar la contaminación ambiental en Santiago, un problema que afecta directamente la salud de millones de personas que viven en la capital.