Escuela de Maipú inaugura sala de contención emocional hecha con acero proveniente de armas fundidas
Ahora, la Escuela Tomás Vargas y Arcaya de Maipú cuenta con un espacio ideado para la contención emocional de niños, niñas y adolescentes. Se trata de una sala circular construida solo con acero verde producto de la fundición de armas incautadas, entregadas voluntariamente y dadas de baja por las Fuerzas Armadas durante 2024.
Ese año fueron destruidas 24.402 armas, para luego ser procesadas por Aceros AZA: es la primera vez que el material obtenido se utilizó en una obra social específica.
La obra necesitó de 3,5 toneladas de acero, que conforman alrededor del 70% de la estructura de la sala, mediante perfiles de ángulo laminados, planas laminadas en caliente y barras de refuerzo.
En primera instancia, el diseño fue desarrollado por la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Valparaíso, que sugirió el concepto de una sala circular, luego, Continua Arquitectos se encargó del desarrollo técnico y la ejecución de la construcción.
Por un cambio social
El subsecretario de Defensa, Ricardo Montero, valoró la iniciativa como una política de Estado que apoya directamente a la comunidad. "Es una buena noticia que haya menos armas en las calles. En este gobierno hemos destruido más de 89 mil, y el material de esas armas lo estamos reutilizando. La construcción de la sala se traduce en contención y en apoyo a niños, niñas y adolescentes", expresó.
A su vez, el jefe de Sostenibilidad y Comunicaciones de Aceros AZA, Julio Manterola, agregó que "el acero que producimos está en muchas obras de gran relevancia para el país. Carreteras, hospitales, puentes, estadios y otros, pero este sin duda tiene un significado especial", puntualizó.
Por su parte, la gerente de Sostenibilidad y Personas de Aceros AZA, Aida Soto, apreció la labor social del sector privado. "Tenemos la convicción de que el mundo privado debe cumplir un rol social en el país, tenemos el orgullo de decir que nuestro acero dará un espacio de protección y contención a los niños y niñas de esta escuela", añadió.
Estudiantes beneficiados
Son más de 400 estudiantes quienes componen el alumnado de la Escuela Tomás Vargas y Arcaya, estos cursan desde pre kínder hasta octavo básico, y cuentan con el Programa de Integración Escolar (PIE).
Narda Ávalo, directora del establecimiento, agradeció diciendo que "este maravilloso regalo nos va a ayudar mucho en la contención socioemocional de estudiantes. Valoramos la acción del gobierno, a AZA y a todos quienes hicieron esta obra".
La destrucción frecuente de armas se realiza desde 2004 en colaboración entre la Dirección General de Movilización Nacional, el Gobierno y AZA. Desde entonces se han destruido cerca de 200 mil armas. Por primera vez, el acero resultante de ese proceso tuvo un destino concreto y declarado con anterioridad.