Un reciente estudio volvió a poner en el tapete el tema de la salud mental en el trabajo en Chile. El país lidera en la región los síntomas más severos asociados al estrés laboral, evidenciando un fenómeno que va más allá de la cantidad de personas afectadas y apunta directamente a la intensidad del impacto emocional.
Según el informe “Burnout Laboral” de la empresa Buk, el 12% de los trabajadores en Chile declara experimentar estrés laboral crónico de manera frecuente, una cifra levemente inferior al promedio latinoamericano (14%).
Sin embargo, el dato más preocupante es otro: un 57% de quienes lo padecen asegura sentirse deprimido en su trabajo, posicionando al país como el más afectado en términos emocionales.
Impacto del burnout en Chile supera al resto de Latinoamérica
El síndrome de burnout, o "trabajador quemado", es un estado de agotamiento físico, emocional y mental crónico, provocado por un estrés laboral intenso y sostenido.
En ese sentido, el estudio basado en más de 5.700 encuestas en países como Perú, Colombia y México muestra que, aunque la prevalencia del burnout es menor, sus consecuencias son más profundas en Chile. En comparación, el impacto emocional alcanza el 48% en Perú, 44% en Colombia y 39% en México.
Además, los datos refuerzan la magnitud del problema: cerca del 72% de las enfermedades laborales en Chile estarían relacionadas con la salud mental, lo que evidencia un cambio estructural en los riesgos del mundo del trabajo.
Salud mental: mujeres y jóvenes los más afectados
El análisis también revela brechas relevantes. En Chile, el 15% de las mujeres reporta haber experimentado agotamiento frecuente, frente al 12% de los hombres, una diferencia asociada a la doble carga laboral y doméstica.
Asimismo, los grupos más vulnerables incluyen a jóvenes de la Generación Z, personas neurodivergentes y miembros de la comunidad LGBTQ+, quienes presentan mayores niveles de desgaste emocional.
En paralelo, publicaciones recientes advierten que casi la mitad de las mujeres en el país reporta estrés frecuente, profundizando la preocupación por la salud mental en el ámbito laboral.
Consecuencias: renuncias, desmotivación y menor compromiso
El burnout no solo afecta el bienestar individual, sino también el funcionamiento de las organizaciones. El estudio indica que el 63% de quienes han sufrido este agotamiento recomendaría su empresa como un buen lugar para trabajar, frente al 81% de quienes no lo han experimentado.
Además, el 47% de los trabajadores afectados declara estar buscando cambiar de empleo, lo que evidencia un impacto directo en la rotación laboral y la estabilidad de los equipos.
Entre los principales factores que explican este fenómeno destacan la sobrecarga de trabajo, la falta de reconocimiento, la escasa flexibilidad y la percepción de discriminación en los espacios laborales.
La radiografía es clara: en Chile, el problema del estrés laboral no necesariamente afecta a más personas que en otros países, pero sí golpea con mayor fuerza a quienes lo viven, instalándose como una de las principales amenazas para el bienestar en el trabajo.