Cada año en el mes de diciembre Fundación Terram publica su Balance Ambiental, un documento que resume los hitos más relevantes en las diferentes aristas de esta materia a nivel país. El último informe, titulado “Ambientalmente fuera de servicio”, da cuenta de cómo durante 2025 los temas ambientales fueron perdiendo fuerza en la agenda pública, frente a la narrativa ligada a flexibilizar regulaciones para incentivar proyectos de inversión y a los esfuerzos por potenciar la transición energética sin considerar factores que afectan a la protección del medio ambiente.
Tratado de alta mar
Uno de los principales hitos positivos relevados en el capítulo de Océanos fue la entrada en vigor del Tratado de Alta Mar (BBNJ), luego de alcanzar las 60 ratificaciones necesarias en septiembre de 2025. Chile jugó un rol destacado en este proceso, siendo el primer país de América y el segundo a nivel mundial en adherir al acuerdo, además de impulsar la candidatura de Valparaíso como sede de su Secretaría Técnica. Según Fundación Terram, este tratado representa una oportunidad histórica para avanzar en la conservación de la biodiversidad marina más allá de las jurisdicciones nacionales, aunque su efectividad dependerá de una implementación robusta y del compromiso real de los diferentes países.
El tratado BBNJ entró en vigor el pasado 17 de enero y en paralelo Chile busca la protección de la primera área marina protegida bajo el nuevo tratado, que corresponde a la cordillera submarina de la Isla Salas y Gómez, una cadena montañosa que cuenta con más de 2.900 km y que alberga ecosistemas y especies únicas con alto endemismo.
En el ámbito relacionado a la pesca internacional, el informe releva la entrada en vigor del Acuerdo sobre Subvenciones a la Pesca de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que prohíbe subsidios que fomenten la pesca ilegal y aquellos que agravan la sobreexplotación de los recursos marinos. Si bien este avance ha sido valorado por organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en el mismo acuerdo se advierte que aún se están dejando fuera aspectos estructurales clave, como los subsidios asociados a la sobrecapacidad y la expansión de flotas, cuya discusión quedó postergada sin una hoja de ruta clara.
Plásticos y minería submarina
En contraste con estos avances, el capítulo evidencia importantes retrocesos y estancamientos. Uno de los más preocupantes es la falta de acuerdo en torno a la regulación de la minería submarina en el marco de las reuniones de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA). Pese a los llamados de diversos países y de la comunidad científica —incluido Chile— a establecer una moratoria o salvaguardas ambientales estrictas, persiste un vacío normativo que mantiene en riesgo ecosistemas marinos altamente vulnerables y aún poco conocidos debido a sus profundidades.
Asimismo, el informe aborda el fracaso de las negociaciones para un Tratado Global sobre Plásticos, que durante 2025 volvieron a cerrarse sin consenso. Las profundas divisiones geopolíticas, especialmente entre países productores de petróleo y químicos y aquellos que impulsan restricciones vinculantes a la producción de plásticos, han impedido avanzar hacia un acuerdo ambicioso que abarque todo el ciclo de vida de este material, pese a su creciente impacto sobre los océanos y la biodiversidad marina.
Si bien existen señales positivas en materia de gobernanza oceánica internacional, estas resultan insuficientes frente a la magnitud de las amenazas que enfrentan los océanos. Fundación Terram advierte que, sin decisiones políticas firmes, basadas en la ciencia y orientadas a la protección efectiva de los ecosistemas marinos, los compromisos multilaterales corren el riesgo de quedar en declaraciones sin impacto real.
Revisa el capítulo Océanos del Balance Ambiental 2025 aquí.