Maisa Rojas: “Cuando un proyecto de inversión presenta un buen estudio, la evaluación ambiental fluye”
En 2025 el debate sobre la “permisología”, entendida como una excesiva burocracia en la evaluación ambiental y sectorial de proyectos de inversión, se tomó la agenda y generó choques entre posturas que buscan desregular la inversión y otras que temen por el retroceso en estándares ambientales.
En ese contexto, el gobierno impulsó una reforma a los permisos sectoriales que deben obtener los proyectos de inversión para poder operar en el país, y que no están directamente relacionados con la evaluación ambiental. Celebrado por gremios empresariales y políticos, esta ley también ha sido tildada como una “motosierra ambiental” por el mundo ecologista.
La ministra de Medio Ambiente, Maisa Rojas, analizó este debate en El Desconcierto, defendiendo el proyecto de ley de permisos sectoriales pero también recordando la importancia de los permisos sectoriales en la vida de las personas.
“Los permisos sectoriales existen para asegurar por ejemplo que los edificios no se caerán en un terremoto, o que no nos vamos a enfermar si comemos algo que compramos en un negocio establecido”, recuerda Rojas.
La ministra destaca que la ley de permisos sectoriales logra modernizar el Estado unificando los más de 380 permisos sectoriales que existen para proyectos en una ventanilla única. Desde el ambientalismo se ha criticado que esta ley, en vez de hacer más eficiente la evaluación de proyectos, reduce los estándares ambientales al introducir mecanismos como las declaraciones juradas, que reemplazan un permiso por una promesa legal de la empresa.
Rojas evita referirse directamente a estas críticas, manifestando su esperanza de que la ley se aplique y se elabore un buen reglamento, para que “le traiga más eficacia al Estado sin ningún retroceso, por la importancia que tienen los permisos”.
Evaluación ambiental
Otra modificación que impulsó el gobierno en esta misma línea y que aún está en trámite es la modificación del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA). En el discurso público de políticos y autoridades de distintos sectores, se ha apuntado a este servicio como parte de los obstáculos para la inversión en el país.
Sin embargo, este relato se contradice con los datos del servicio, que este año aprobó un monto récord de inversión con impacto ambiental en el país. Otro proyecto de ley en trámite reforma este servicio para hacerlo más eficiente, pero también incluye algunos de los mecanismos alternativos criticados por el ambientalismo para la reforma de permisos sectoriales.
Rojas se desmarcó de las críticas de ineficiencia que se han hecho sobre el SEIA, declarando que el servicio funciona de forma eficiente y dentro de los plazos. “Cuando un proyecto ingresa al SEIA con un buen estudio y buenos datos, la evaluación ambiental fluye”, sostiene.
Como ejemplo, la ministra destaca el proyecto Kimal Lo Aguirre, que implica construir una mega carretera eléctrica con miles de torres de alta tensión cruzando seis regiones y más de 30 comunas, y que obtuvo su permiso ambiental dentro de dos años, lo que “demuestra que con un buen proyecto presentado la evaluación fluye”.
Como reflexión final, la ministra sostiene que Chile y el mundo están viviendo una triple crisis ambiental por el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación. “En ese contexto, el cuidado del medio ambiente es una condición del desarrollo. Chile ha entendido que su desarrollo tiene que incluir una mirada ambiental para ser realmente sostenible y el SEIA es una pieza fundamental para materializar eso”, concluye.