El sol de primavera acompañó la primera jornada del Festival Bamba en el Parque O’Higgins, donde más de una veintena de artistas y agrupaciones dieron forma a un encuentro que cruzó distintas generaciones y sonidos de la música latinoamericana. Desde el rock argentino de Conociendo Rusia hasta las salsas de Marc Anthony, la programación del sábado estuvo marcada por canciones reconocibles, invitados sobre el escenario y un público que llegó para reencontrarse con los éxitos que han acompañado sus vidas.
La primera edición del festival, impulsado por el colombiano Juanes junto a la productora Lotus, distribuyó sus presentaciones entre dos escenarios. Mientras la jornada avanzaba, el recinto fue recibiendo a quienes esperaban los números principales de la noche. La propuesta tuvo uno de sus momentos más convocantes con la presentación del propio Juanes, antes de que Los Vásquez trasladaran el fervor al escenario Latino y Marc Anthony cerrara la jornada con un recorrido por su repertorio salsero.
Marc Anthony: veinte minutos de espera antes de la fiesta salsera
La presentación de Marc Anthony estaba programada para las 22:30 horas, pero el cantante puertorriqueño apareció sobre el escenario con cerca de veinte minutos de retraso. La espera, sin embargo, no impidió que el público se sumara rápidamente a un espectáculo que tuvo en sus clásicos su principal punto de encuentro.
Con una trayectoria que lo ha convertido en uno de los nombres más reconocidos de la salsa internacional, el artista no necesitó demasiadas introducciones para instalar el ambiente de fiesta. Bastaron los primeros compases para que los asistentes comenzaran a bailar y cantar, siguiendo un repertorio que incluyó canciones como Pa’lla Voy, Valió la Penay Vivir Mi Vida.
La voz se mantuvo firme durante la presentación, acompañada por una banda que sostuvo el ritmo y permitió que las canciones encontraran su lugar en una audiencia que llevaba varias horas en el parque. Anthony alternó la intensidad de los temas más bailables con esos momentos en que el público toma la delantera y termina cantando buena parte de la canción.
La experiencia también se hizo notar en el manejo del escenario. El cantante conoce el peso de su repertorio y la forma de administrarlo frente a miles de personas: no necesita reinventar sus clásicos para provocar una respuesta colectiva. Después de una jornada de música y espera, su presentación terminó por reunir a quienes habían llegado especialmente para verlo y a quienes se quedaron hasta el cierre.
Juanes convirtió sus éxitos en un coro multitudinario
Antes de la salsa, Juanes había protagonizado uno de los momentos centrales de la jornada. El músico colombiano salió al escenario Banco de Chile pasadas las 20:00 horas con un repertorio construido durante décadas de carrera, en el que el rock, el pop y los ritmos tradicionales de Colombia conviven con canciones que se instalaron hace años en la memoria popular.
Me Enamora, La Paga, Mala Gente y Volverte a Ver fueron parte de una presentación que encontró en los grandes éxitos su principal fortaleza. Las guitarras marcaron el sonido del espectáculo, mientras el público respondía a las canciones con una familiaridad que se hizo evidente en los coros. No era necesario esperar el estribillo: buena parte de los asistentes conocía las letras y acompañaba al cantante.
El recorrido también permitió apreciar una de las características de su música: la capacidad de moverse entre la energía del rock y los ritmos colombianos sin abandonar una identidad reconocible. En Bonita, esa combinación volvió a tomar protagonismo, mientras otros momentos de la presentación mostraron una faceta más cercana al formato acústico.
Uno de los pasajes destacados llegó con Fotografía, interpretada junto a la cantante Gale, quien asumió la parte vocal que originalmente grabó Nelly Furtado. La sorpresa continuó cuando Mateo Sujatovich, líder de Conociendo Rusia, apareció sobre el escenario para cantar Y Es Por Ti junto a Juanes.
El colombiano también bajó a las primeras filas para interpretar Para Tu Amor con su guitarra acústica. Y, entre las referencias a su propio repertorio y los guiños a otros sonidos de la región, se permitió una versión de Loca, de Chico Trujillo. Fue una forma de recordar que su propuesta no se limita a los éxitos radiales: también encuentra espacio en la mezcla de estilos que atraviesa buena parte de la música latinoamericana.
Los Vásquez y las baladas románticas de raíz popular
En el escenario Latino, Los Vásquez llevaron sus canciones de desamor y melodías pegajosas a una jornada dominada por artistas de distintos países. El dúo de los hermanos Ítalo y Enzo Vásquez abrió con Miénteme Una Vez, una elección que rápidamente encontró respuesta entre los asistentes.
El repertorio continuó con canciones como Juana María, Qué Tienes Tú, Olvídalo y No Me Quería. Ítalo y Enzo Vásquez alternaron las voces mientras mantenían un ritmo intenso, apoyados en un cancionero que combina desamor, reconciliaciones y melodías concebidas para ser cantadas en grupo.
La presentación mostró el alcance transversal de sus canciones. Aunque el festival reunía propuestas internacionales de rock, pop y salsa, el dúo encontró su espacio con una fórmula reconocible para el público chileno. Entre las interpretaciones, los músicos también se dieron tiempo para interactuar con los asistentes, en un registro cercano que forma parte de su identidad escénica.
Conociendo Rusia, una sorpresa antes de los números principales
La tarde también tuvo espacio para una propuesta que se mueve por otros caminos. Conociendo Rusia, el proyecto del músico argentino Mateo Sujatovich, llegó al escenario Banco de Chile con una combinación de rock clásico y pop de autor que contrasta con los repertorios más bailables de la jornada.
Canciones como Se Me Hizo Tarde, Puede Ser y Películas de Acción permitieron recorrer una propuesta que ha ganado reconocimiento en la escena argentina. Sujatovich apuesta por las guitarras y las melodías, con letras que encuentran en situaciones cotidianas parte de su identidad.
Su presentación adquirió un significado adicional cuando, más tarde, el músico volvió al escenario para compartir una canción con Juanes. La aparición convirtió el cruce entre ambos artistas en uno de los momentos inesperados de la jornada y conectó dos propuestas que, pese a sus diferencias, comparten el lugar central de la canción en sus repertorios.
La Terraza Cenco Malls, otra forma de vivir el festival
Entre los espacios habilitados para la primera edición de Bamba estuvo La Terraza por Cenco Malls, una alternativa premium que incorporó una estructura elevada con vista al escenario y al parque. La propuesta incluyó sectores lounge, áreas techadas, coctelería y atención dedicada, además de acceso a la Zona Club, ubicada junto al escenario Banco de Chile.
El espacio formó parte de la apuesta del festival por ofrecer distintas modalidades para seguir los conciertos. Mientras los asistentes recorrían el parque entre presentaciones, La Terraza permitió observar los espectáculos desde otro sector del recinto, con servicios orientados a quienes buscaban combinar la música en vivo con espacios de descanso. En una jornada que comenzó durante la tarde y terminó pasada la medianoche, la diversidad de escenarios y sectores acompañó una programación que encontró en los clásicos de Juanes y Marc Anthony dos de sus principales puntos de encuentro.