Frente a la urgencia de mitigar la crisis climática, transformar los hábitos en la mesa se consolida como una de las respuestas individuales con mayor impacto ecológico. A través de un monitoreo que recopila cinco años de seguimiento, la organización internacional Veganuary evidenció que más del 80% de quienes prueban una dieta vegetal durante el primer mes del año recortan drásticamente su ingesta de lácteos, peces y carnes incluso seis meses después del desafío.
Lejos de tratarse de una moda efímera, el balance presentado en el marco del Día Mundial del Veganismo ratifica una tendencia sólida iniciada en 2021. En su versión 2026 —que convocó a 30 millones de participantes en todo el mundo—, el cuidado ambiental se posicionó dentro de las tres razones fundamentales para sumarse a la iniciativa, junto con el bienestar animal y los beneficios para el organismo.
“Latinoamérica es una de las regiones más biodiversas del planeta y también una de las más expuestas a la crisis climática. Cambiar lo que ponemos en el plato es una de las acciones más concretas que tenemos al alcance y muchas personas ya están tomando conciencia de ello. Además, nuestra cocina está llena de legumbres, maíz, frutas y verduras, así que comer basado en plantas no es algo ajeno: es volver a mucho de lo que ya conocemos. Con Veganuary nadie lo hace solo, porque millones de personas en el mundo se suman al mismo desafío”, dijo Mauricio Serrano, director de Veganuary Latinoamérica.
Transformación en el plato y en el mercado
Los datos semestrales más recientes dan cuenta de una transformación profunda:
- Un 82% disminuyó a la mitad o más sus productos de origen animal.
- Un 35% optó por sostener una alimentación 100% vegetal.
- El 77% de quienes continúan este régimen observó mejorías físicas y anímicas (energía, peso y salud general).
El fenómeno también moviliza la oferta alimentaria local. El 56% de los encuestados afirmó haber conocido nuevas alternativas veganas en góndolas que hoy adquiere habitualmente, un puente comercial que afianza la permanencia de dietas con menor huella de carbono. Con miras a diciembre, la ONG ya alista su convocatoria global para el desafío 2027.